Una ley que declaraba de interés nacional la protección de personas con trombofilia, la norma que introducía el concepto de “salario mínimo profesional” en la Ley de Contrato de Trabajo y la expropiación del Hotel Bauen pasaron a mejor vida ya que el presidente decidió vetar los proyectos.
Así lo expresa el decreto 1281 publicado en el Boletín Oficial, en el cual Mauricio Macri rechaza «en totalidad el proyecto de Ley registrado bajo el N° 27.335», que apuntaba a declarar «de interés nacional la protección integral psicofísica de las personas portadoras de trombofilia en todas sus formas», establecer el objetivo de «procurar la detección precoz» de esa enfermedad y crear un «Programa de Estudio e Investigación, Docencia, Formación, Diagnóstico y Tratamiento de la Trombofilia».
Esta decisión no estuvo exenta de polémicas porque desde la organización Trombofilia y Embarazo, que impulsó y apoyó esta ley, afirman que la intención del proyecto era darle “un marco legal al tema para avanzar en la investigación y garantizar el diagnóstico precoz y la igualdad de acceso a los estudios y el tratamiento”.
También se refirió a este tema el Grupo Cooperativo Argentino de Hemostasia y Trombosis (CAHT), quien cuestionó la norma porque «desde las sociedades científicas no fueron consultadas para asesorar sobre el tema y que, por lo tanto, la ley tiene graves fallas conceptuales y peligrosas consecuencias».
Con respecto al concepto de “salario mínimo profesional” fue vetado por el jefe de Estado, según el decreto 1283, porque «la iniciativa provocaría una distorsión en el sistema de relaciones laborales, al desvirtuar la noción del salario básico de convenio, que ha evolucionado como un instituto fundamental de la estructura retributiva que regula la negociación colectiva».
Sobre la expropiación del Hotel Bauen, el decreto 1302 argumenta que las obligaciones correspondientes a la expropiación “resultarían sumamente gravosas para el Estado Nacional, favoreciendo exclusivamente a un grupo particularizado y sin traducirse en un beneficio para la comunidad en general”. Cabe destacar que la expropiación implicaba asegurar la fuente de trabajo para más de un centenar de familias que gestionan el hotel desde 2003.