Macri en la apertura de sesiones: «Salimos del pantano y estamos mejor que en 2015»

El presidente Mauricio Macri inauguró el período de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación con un discurso algo más extenso y confrontativo que en ocasiones anteriores, afirmando que tanto en el terreno económico como en el institucional “estamos mejor que en 2015”.

Flanqueado por la vicepresidenta Gabriela Michetti y por los presidentes de ambas cámaras, Federico Pinedo y Emilio Monzó, el presidente afirmó que en los pasados tres años “los argentinos maduramos”. Y agregó: “Los cambios profundos requieren paciencia. Muchos van a pensar que están peor que hace algunos años y que todo cuesta más. Y algunos me van a recordar que el año pasado dije que lo peor ya pasó. Y tienen razón. Pero también les quiero decir que lo que estamos logrando los argentinos es enorme, porque estamos haciendo crujir estructuras viejas y oxidadas, muy arraigadas que seguían beneficiando a los de siempre. Y todos los días luchamos para cambiarlas con honestidad y determinación”.

Luego enfatizó los logros de su gestión en materia de transparencia en el manejo de los datos, afirmando que ahora se puede confiar en el Indec, y destacando un “cambio profundo en el ejercicio del poder” ya que hay un equipo que gobierna “pensando en el largo plazo, que dice la verdad, que transparenta el valor de las cosas y que asume la inflación, la pobreza y la inseguridad”. A continuación reivindicó la ley del arrepentido como “herramienta clave para el avance de las causas judiciales” y la construcción de un estado “más sano que lucha contra los comportamientos mafiosos”. En ese sentido también insistió sobre la importancia de los decretos sobre conflictos de interés y el DNU sobre la extinción de dominio, que definió como “un reflejo de la postura clara que tomamos los argentinos”. Luego de la ovación de ministros y diputados oficialistas que cantaron “sí, se puede”, provocó a la oposición afirmando: “Queremos recuperar los bienes de la mafia y de la corrupción y que el que se oponga diga dónde está parado y a quién quiere proteger”.

Luego de defender la posición oficial de respeto de las instituciones y la independencia judicial, destacó: “Este es un gobierno que respeta la independencia de poderes, de la Justicia. Y si la Justicia pide que se rindan cuentas, todos tenemos que hacerlo, políticos, empresarios, sindicalistas, periodistas, inclusive la familia del Presidente y el Presidente”.

“Hoy podemos decir que la Argentina está mejor parada que en 2015. Mejor no significa que estamos donde queríamos estar sino que hemos salido del pantano donde estábamos”, afirmó Macri. Y completó: “Que sea difícil y que lleve más tiempo no quiere decir que sea imposible sino que lo que estamos haciendo es importante, es de verdad y es para siempre. Son las bases que nos permiten pararnos con firmeza y construir el futuro”.

En su discurso, el Presidente pidió al Congreso la aprobación de proyectos “necesarios para seguir avanzando”, como el del nuevo Código Penal y el de Régimen Penal Juvenil. También reivindicó el debate «en forma madura» de temas como el del aborto y destacó la aprobación de un plan de acción para la prevención del embarazo adolescente.

En un discurso frecuentemente interrumpido, tanto por reclamos de la oposición como por funcionarios que lo ovacionaban desde los palcos (entre ellos se destacó el secretario de la Juventud Peter Robledo), Macri luego sostuvo que en términos económicos desde 2012 que el país no crecía y que ahora «estamos resolviendo problemas que no son coyunturales sino estructurales». En ese sentido, aseguró: «Si no hubiésemos tomado las decisiones que tomamos, la economía hubiese colapsado. Para normalizarla propusimos un camino gradual que fue exitosos durante dos años y medio: creció la economía, bajó la inflación, aumentaron las exportaciones, bajó la pobreza y creamos 700 mil puestos de trabajo».

Pero luego pasaron cosas: «Cuando empezábamos a crecer y a asomar la cabeza como país tuvimos tres shocks imprevistos: la salida de capitales de mercados emergentes, la sequía que afectó al campo y la causa de los cuadernos. Todo nos agarró a mitad de camino porque no estábamos llegando en ese momento a terminar los cambios en los cimientos podridos y descuidados por décadas».

A ese respecto, Macri manifestó: «Desde el primer momento les dije que mi principal objetivo era reducir la pobreza y les pedí que mi mandato fuera evaluado según como avanzáramos en el cumplimiento de ese objetivo. Pobreza cero es un horizonte, el rumbo que nos guía». Luego de criticar al Indec anterior, añadió: «Desde el momento en que empezamos a medir la pobreza vimos una tendencia a la baja por casi dos años seguidos, en los cuales casi 2 millones de argentinos pudieron superarla, pero lamentablemente ahora la pobreza ha vuelto a los niveles de antes».

Como «respuesta» a esa situación, el Presidente confirmó que «usando la cláusula del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional» se aumentará un 46% la Asignación Universal por Hijo a partir de este mes.

Para concluir aseguró que «para este año esperamos una baja substancial de la inflación, lo que será un alivio para todos».

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