“Si el barco no está en condiciones, por más langostino que haya, se tiene que quedar en el puerto”, enfatizó hoy el presidente Mauricio Macri y advirtió que no tolerará los comportamientos “irresponsables y mafiosos”, al encabezar, en la ciudad de Mar del Plata, una reunión con la Mesa de Pesca en que se analizó la problemática del sector y, especialmente, la seguridad de las embarcaciones.
El Jefe de Estado formuló estas observaciones luego de haberse reunido con familiares de los buques “Rigel” y “El Repunte que, tras zarpar del puerto de Mar del Plata, se hundieron en el Mar Argentino.
Remarcó que “no pueden salir barcos” a altamar “que carezcan del mantenimiento que corresponde”, los instó a “hacerse responsables” del estado de las embarcaciones y dijo que “donde haya habido negligencia empresaria habrá cuestiones penales de por medio”.
“Tienen que recoger el guante de lo que está pasando y sumarse a que realmente los controles de la pesca en la Argentina vuelvan a funcionar como ocurre en otros sectores”, puntualizó. Advirtió que “si el barco no está en condiciones por más langostino que haya se tiene que quedar en el puerto”.
Del mismo modo, el Presidente exhortó a los sindicalistas a “ocuparse de esas cosas y cuidar a la gente”. “Esto no puede volver a repetirse. Tenemos que dar un paso hacia adelante porque son argentinos y familias que han quedado destrozadas”, aseveró.
Por otra parte, Macri sostuvo que el sector está pasando “un buen momento” gracias a la captura del langostino, un fruto de mar de alto valor en el mercado alimentario. También subrayó la necesidad de “renovar la flota pesquera, porque tiene muchos años de antigüedad”, y evitar el reciclado.
“No puede ser que cada vez que pasa un accidente digamos ‘es error humano’, no es creíble con barcos de más de 50 años de antigüedad”, afirmó. En ese sentido, Macri sostuvo que el Gobierno activará una línea de crédito del Banco Nación, contra garantía, para colaborar con el financiamiento que necesita la actividad para potenciar su desarrollo.