Este miércoles el ex presidente Mauricio Macri denunció una campaña en su contra orquestada por el Gobierno nacional, que también incluye persecución sobre su familia y ex funcionarios. Las declaraciones son en referencia al reciente pedido de captura internacional de Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, hoy instalado en Uruguay.
Durante una entrevista con un medio de la provincia de Córdoba (a donde viajó para presentar su libro Primer Tiempo), Macri afirmó: “Hay claramente una persecución hacia mi persona, hacia mi familia y hacia mis exfuncionarios; particularmente en esta causa que inventó Cristóbal López en la que acusa a exfuncionarios por intentar recuperar los impuestos de los argentinos que él se apropió ilegítimamente”.
En relación con el pedido de asilo político de Rodríguez Simón en Uruguay, consideró: “Me lo informó, me sorprendió, no estoy de acuerdo, pero lo entiendo. Yo escucho a (Estela de) Carlotto que dice que tengo que ir preso, es algo que afecta. Confío que aunque haya jueces que oscilan en el sistema institucional argentino, confío en el final del camino”.
El ex mandatario sostuvo que, más allá de las denuncias de la actual vicepresidenta respecto del lawfare, en realidad él es la verdadera víctima de esta persecución política, mediática y judicial.
En cuanto al escándalo de hace algunos días sobre su vacunación contra el coronavirus en Miami, Macri reiteró que fue “un aporte” ante la falta de dosis en la Argentina: “Liberé mi vacuna a un argentino pagando la mía en Miami. Era un aporte que yo podía hacer y lo hice, es una ridiculez que me quieran cuestionar por liberar una vacuna cuando no hay vacunas, en parte por la incompetencia del Gobierno nacional”.
Otra promesa incumplida: Macri reconoció que se vacunó en Estados Unidos
El ex presidente también aprovechó para cargar contra el conjunto de la administración de Alberto Fernández: “Es lo más parecido a un ejército de demolición, y los cordobeses son testigos directos: vean qué pasó con el HUB de conexión que había en Córdoba; la pandemia fue una excusa para regalarle el mercado aéreo a Aerolíneas Argentinas y los sindicatos. Pasa ahora con la carne: abrimos el mercado hacia China, y ahora se cae. Veo mucha ignorancia en este gobierno”.
Después de afirmar que Alberto “todos los días se contradice” y que con ello “le hace mucho mal a la institución presidencial”, se manifestó optimista respecto del futuro “porque la toma de conciencia del pueblo va a significar el final del populismo”. Y concluyó: “No tengo dudas de que éste es el último gobierno populista. Vendrán 20 años de crecimiento, con Juntos por el Cambio y la alternancia con un peronismo moderno no secuestrado por el kirchnerismo”.