Se sabía que el tema del aborto legal, seguro y gratuito iba a ser uno de los temas más polémicos del discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso nacional que brindó durante la mañana de este jueves el presidente Mauricio Macri. Con una posición genérica a favor del debate, aunque aclarando su ubicación personal «en defensa de la vida», Macri se transformó en el primer presidente en llevar el tema al recinto, mientras en las bancadas opositoras se veían numerosos pañuelos verdes, símbolo de la lucha por el derecho a decidir.
El tema histórico ha cobrado inédita actualidad en las últimas semanas, a pocos días de un multitudinario “pañuelazo” frente al Parlamento, convocado por la Campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito para exigir que este año se trate uno de los proyectos que cobró estado legislativo por séptimo año consecutivo y apunta a legalizar la posibilidad de interrumpir voluntariamente el embarazo hasta las 14 semanas de gestación y a una semana del Paro Internacional de Mujeres del próximo 8 de marzo que tiene el tema como una de sus consignas convocantes. En el medio, hace unos pocos días el Gobierno Nacional anticipó, en un cambio de estrategia sorprendente para la mayoría, que no bloquearía la iniciativa y “vería con buenos ojos” su tratamiento en el Congreso.
Anticipando que el presidente Macri seguiría en esto la línea hecha pública por su jefe de Gabinete Marcos Peña de auspiciar el debate parlamentario y dar “libertad de conciencia” a sus legisladores en ambas Cámaras, incluso más allá de su oposición personal (tanto Peña como Macri se manifestaron reiteradamente en contra de la despenalización del aborto), Mariana Rodríguez, impulsora de la campaña antiabortista #ElBebito, convocó hoy a sus seguidores, que garantizaron una llamativa presencia con afiches y pancartas en las afueras del Congreso, a lo largo de Avenida Rivadavia, donde esperaron el paso del Primer mandatario a la entrada y salida del recinto.
Tal como se esperaba, Macri abordó brevemente el punto en uno de los tramos de su discurso, planteando que “nos debemos este debate, que se ha postergado por 35 años”. Durante su intervención, ratificó su posición personal “a favor de la vida” pero confirmó que desde el Gobierno ven “con agrado” que el Congreso incluya el tema en su agenda legislativa anual.
Más allá de las especulaciones opositoras que consideran que el planteo del tema apunta a correr el eje del debate respecto de cuestiones económicas mucho más urgentes con un tema que luego resultaría casi imposible aprobar en el recinto (además se rumoreó que, de suceder, el propio presidente vetaría la ley) y generar una división en el campo opositor (es sabido que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que hoy no estuvo en el Congreso, en su momento se pronunció en contra y en los últimos días uno de los máximos referentes de la opositora CTEP, Juan Grabois, también confirmó su negativa a la legalización del aborto), lo cierto es que es la primera vez que se aborda tan explícitamente el tema en el Congreso Nacional. Sin embargo, el planteo también ha generado divisiones entre las propias fuerzas de Cambiemos.
Además de la vicepresidenta Gabriela Michetti, que ha reiterado su oposición, una de las voces más fuertes en contra del tratamiento del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo es la diputada Elisa Carrió, quien esta mañana, antes del discurso de Macri, pidió que se suspenda la sesión especial convocada por partidos opositores para el próximo jueves 8 de marzo y exigió “respeto” para los defensores de la vida: “Les pido encarecidamente a los diputados que pidieron la sesión que tenga en cuenta que hay muchísimos argentinos cristianos, musulmanes, judíos, que están viviendo en este momento un tiempo sagrado para todas las religiones, entonces no podemos violentar para dividir”. “Es un momento de purificación: entonces es demasiado violento no respetar las creencias”, insistió la diputada.
Aunque Carrió no se extendió en los motivos de su oposición, más allá de explicitar su posición en defensa de la vida, anticipó que si el proyecto llegara al recinto votaría en contra. “Creo que nuestra verdadera agenda es el hambre de los chicos vivos y las madres vivas, es nuestra mayor ofrenda para la Humanidad”, definió.