Mauricio Macri en Rosario, ciudad a la que visitó en el marco de su gira del «Sí, se puede», buscando consolidar su nucleo duro de votantes, tuvo un encuentro con un pastor evangélico.
El religioso notó compungido al jefe de Estado, cansado, y le dedicó una oración, pidiendo «que los cielos se abran para Argentina» y que el domingo «podamos ver resultados maravillosos». También le deseó paz en su corazón a un Macri que se limitó a cerrar los ojos y oír las palabras del pastor.
Mauricio Macri apela a un milagro pic.twitter.com/oE6CxNRMR9
— Bernarda Llorente (@bernardallorent) October 23, 2019
El presidente dejó Rosario para visitar Mar de Plata este miércoles y cerrar su campaña en Córdoba. Su mensaje no se modifica en cada acto: confronta con el kirchnerismo, fuerza política que podrá volver al poder si las urnas así lo consagra.
Macri encara las últimas marchas del «Si se puede» apostando a la grieta
En ese marco, el presidente expresó “que la honestidad es importante”, “que el que gobierna tiene que estar al servicio de los ciudadanos”, “que de las manos de la educación y el trabajo vamos a progresar”, “que hay que combatir las mafias y los narcotraficantes”, “en una justicia independiente” y “que tenemos que decirle basta a la impunidad para siempre”.
“No nos vamos a quedar callados mirando cómo nos roban el futuro, sabemos que quieren que nos callemos nosotros y todos los que pensamos distinto, pero ya fueron muchos años del dedito, el atril, la soberbia, la prepotencia y de esa forma de ejercer el poder que no queremos más”, lanzó.