Mauricio Macri no es candidato pero sigue siendo la máxima figura del PRO, con un brillo que no pretende perder y que genera cortocircuitos por doquier en Juntos por el Cambio, sobre todo tras la interna que consagró a Patricia Bullrich.
Si en algo coinciden hoy dirigentes del larretismo y el bullrichismo es que el ex presidente, pese a los gestos públicos y algunas declaraciones que brindó en favor de la ex ministra de Seguridad, «juega exclusivamente para él» y que los guiños constantes a Milei forman parte de «un doble juego» que le sirve para seguir posicionándose en el escenario político.
Detrás, también ven una intención plena de construir a futuro con el candidato a presidente de La Libertad Avanza si llega a tomar el mando de la Casa Rosada. La UCR también coloca sus fichas en esa línea: el sector del partido más dialoguista, y cercano al alcalde porteño, cree que Macri terminó «reivindicado» en la última elección y que no lamentará una derrota de la alianza que es opositora a nivel nacional porque volvería a ser el líder total del partido amarillo.
Bullrich se desdijo y aclaró que está en contra de la quita de Ganancias
«Su idea es jugar el segundo tiempo en 2023 con Milei o directamente en 2027, es un tipo dañino», marca una primera línea radical, que crítica las constantes operaciones que realiza Macri. Bullrich lo sabe y por eso habló de «liberarse» del ex mandatario y de «no estar más presos» de lo que haga.
Las declaraciones de Macri
«La interna nos desperfiló», dijo el dirigente amarillo en una entrevista y admitió tensiones: «Estamos en un proceso de ordenamiento. Nuestra candidata convocó a todos los que participaron de la interna. Hay que desdramatizar: esto fue un empate. No nos hagamos los rulos».
Por otro lado, comentó: «Vamos a ir a una segunda vuelta con los libertarios y Juntos por el Cambio. Soy optimista en que vamos a liderar un cambio racional y posible», aseguró. E insistió en que Bullrich es su postulante: «El carácter del cambio lo tiene Patricia. Y Patricia no va a dar un paso atrás ante los mafiosos», remarcó.
«Fue una gran ministra de nuestro gobierno», destacó. E incluso repitió argumentos de ella: «Patricia ya enfrentó el ataque bestial que nos hicieron con lo de (Santiago) Maldonado». Aseguró que ella va a «tachar y tachar con el lapiz rojo de Angeloz», el antecedente del «afuera» de Milei para el ajuste al Estado.
«Patricia es mi candidata. Yo escuché versiones maliciosas de que yo podía tener dos candidatos. Eso es no conocerme. Yo tengo una historia, fundé un partido…», aseguró. Y agregó: «Cuando uno conduce, conduce. Ella va a ser la presidenta y ella va a conducir. Yo lo trabajé con mi psicoanalista: yo solté».