El Frente Renovador de la Concordia Social (FRCS) sancionó al senador misionero Maurice Closs por su presunta “inconducta partidaria” y sus “resoluciones individuales”, luego de que este sellara un acuerdo con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner para ocupar la vicepresidencia primera de la Cámara alta.
El tribunal de conducta del FRCS, partido que conducido hace años por Carlos Rovira, decidió separar a Closs de la organización “mientras dura la investigación al respecto”. Se le cuestiona el haber establecido de manera inconsulta un acuerdo global con la vicepresidenta electa, respecto del cual la designación como vicepresidente primero del Senado sería una especie de premio.
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Esta división del partido misionero se reflejó también en la Camara baja, donde los tres legisladores del FRCS no se sumaron a la bancada que conducirá Máximo Kirchner, eligiendo sumarse a los tres diputados (Beatriz Ávila, Pablo Ansaloni y Antonio Carambia ) que rompieron con Juntos por el Cambio y conformaron la bancada independiente Unidad y Equidad Federal. Magdalena Solari, la otra senadora misionera, tampoco adhirió a la bancada mayoritaria peronista, decidiendo conformar un monobloque. Así, la bancada mayoritaria tendría 40 legisladores, sin contar al denunciado y licenciado José Alperovich.
La relación con Closs, a quien Cristina ya valoraba por no haber bajado a dar quórum cuando el Senado aprobó el allanamiento a sus propiedades, se consolidó luego de septiembre, cuando la vicepresidenta electa viajó a misiones a presentar su libro. Desde entonces se especulaba con el cargo que podría recibir el misionero en la Cámara alta, especulándose con la posibilidad de que encabezara la estratégica comisión de Presupuesto.