En el ojo del tormenta por el asesinato de una niña de 11 años en el distrito en el que es intendente, Néstor Grindetti denunció «falta de Estado». Mientras tanto, continúa con su tarea de presidir Independiente y en campaña como precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por Juntos por el Cambio, en la lista que lleva a Patricia Bullrich como presidenta.
Un video polémico suyo se viralizó esta semana, donde admite que siempre vivió en Caballito, aún siendo el intendente de Lanús.
Néstor Grindetti nos dice que vive en Caballito pero tiene “su corazón en Lanús”. Los vecinos de Lanús esperamos que más que el corazón ponga la cara y se haga cargo del abandono de nuestros barrios. En octubre los porteños ya se van. pic.twitter.com/ucGc4P1w6W
— Julián Álvarez (@aJulianAlvarez) August 8, 2023
En otro, del aspecto deportivo, anunció un refuerzo de su club en un bar gritando: «Que tiemble Racing».
“Mancuello ya está adentro, en estos días va a haber más novedades. Que tiemble Racing”
✍️ Néstor Grindettipic.twitter.com/qFQmFEt5jZ
— Nacho Genovart (@NachoGenovart) August 8, 2023
El intendente de Lanús y precandidato a la gobernación bonaerense por Juntos por el Cambio Néstor Grindetti responsabilizó hoy a «la ausencia patética del Estado» por la muerte de Morena Domínguez en su distrito.
El jefe comunal confió que siente «una angustia que no me la saca nadie» por lo sucedido en Villa Diamante, donde la niña de once años fue atacada por motochorros y murió poco después camino al hospital.
«Siempre voy a dar la cara», dijo Grindetti, y añadió que «evidentemente, falta coordinación con las fuerzas federales» para evitar este tipo de episodios de inseguridad. Asimismo, el dirigente consideró que «la patética ausencia del Estado, tanto nacional como provincial», fue uno de los motivos que derivó en la muerte de Morena.
En esa misma línea, volvió sobre su reclamo e indicó que «es necesaria una mesa de coordinación de todos los niveles de gobierno». Además, Grindetti consideró que «la venta de drogas es la base de que los jóvenes estén pasados de rosca», y no ocultó su preocupación «por cada chico que está sentado en un esquina sin hacer nada».