Luego del dictamen de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que instó al Estado argentino a dar una pronta respuesta a la solicitud del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas que consideró arbitraría la prisión preventiva de Milagro Sala, el gobierno de Gerardo Morales, a instancias del ejecutivo nacional, está avanzando con el otorgamiento de la prisión domiciliaria.
Desde Jujuy aseguran que la prisión domiciliaria es una mera cuestión de trámites: el ejecutivo nacional notificó formalmente a Gerardo Morales, quien está pronto a enviar ese mismo dictamen al Superior Tribunal de Justicia, para que luego del asueto de ayer, notifique a los jueces Gastón Mercau y Pablo Pullen. Posteriormente, tendrá que correr vista al Ministerio, para que se instrumentaría la prisión domiciliaria.
La medida recién se concretaría entre jueves o viernes, luego de la visita que realizará a la provincia Mauricio Macri, quien junto con Morales recorrerá hoy por la tarde el barrio Alto Comedero, donde Sala construyó casas para miles de jujeños.
Pese a los intentos del oficialismo por dilatar la aplicación del dictamen, el titular del Ministerio Público de Acusación provincial, Sergio Lello Sánchez, anunció su recomendación a los jueces, de que instruyan «el arresto domiciliario» de la dirigente social. «En caso de arribarse a alguna de las alternativas que plantea la CIDH como salida a la cautelar a la que hizo lugar; se va a postular que se cumpla con el arresto domiciliario», argumentó Lello Sánchez.
No comparto que la @CIDH otorgue el privilegio de prisión domiciliaria a corruptos aunque sus cautelares son obligatorias #MilagroSala
— Gerardo Morales (@GerardoMorales) July 30, 2017
Incluso, resignado, Gerardo Morales admitió que las cautelares de la CIDH “son obligatorias»; y el ministro de Justicia, Oscar Perassi, afirmó que se «va a respetar los pactos y acuerdos nacionales e internacionales».