Juntos por el Cambio buscará, en acuerdos con otros bloques, quedarse con las principales comisiones de la Cámara Baja. Son lugares clave para manejar el pulso legislativo e incidir en los tiempos y contenido del debate parlamentario.
Pese a que este martes comienza el recuento definitivo de las elecciones legislativas, que puede llegar a arrojar algún pequeño cambio en la composición del cuerpo, la principal oposición quiere presidir comisiones, hoy en manos del Frente de Todos.
La primera avanzada la encaró la propia María Eugenia Vidal, apenas consagrada como candidata tras las PASO de septiembre, al sostener que irían por la Presidencia de la Cámara de Diputados, encabezada por Sergio Massa. Pero el resultado del domingo, pese a dejar como ganadores a Juntos por el Cambio no le alcanzó para convertirse en la primera minoría.
La respuesta a eso la dio el propio Massa, al celebrar el día de los comicios que el FdT seguía siendo la fuerza principal en el Congreso.
La composición del Congreso: cómo queda la Cámara de Diputados
La idea de ganar terreno en el Parlamento, para sumar fuerzas que le permitan volver a gobernar en 2023, lleva ahora a Juntos por el Cambio a imaginar, acuerdos mediante, que las comisiones más importantes puedan quedar en su poder.
De acuerdo a los datos del escrutinio provisorio, el bloque oficialista quedará con 118 integrantes a partir del 10 de diciembre, mientras que el interbloque de Juntos por el Cambio pasará a tener 116. Pese a eso, en JxC dicen que falta el escrutinio definitivo en La Rioja, donde el radical Juan Amado está a 75 votos de ser electo diputado, lo que implicaría un empate en la cantidad de legisladores entre ambas coaliciones. En el FdT oficialismo ponen de ejemplo a Río Negro, en una situación que podría favorecerlos a ellos. Y en Provincia de Buenos Aires, desde Vamos Con Vos, creen que con los votos obtenidos Florencio Randazzo está en condiciones de asumir como diputado, aunque en ese caso la disputa por ese puesto, que se definirá en el escrutinio definitivo, es con la fuerza de José Luis Espert, que hasta ahora colocó tres diputados.
Presupuesto y Hacienda, Asuntos Constitucionales, y Legislación General, son los objetivos de la oposición para quedarse con las presidencias de cada una. Son comisiones clave del funcionamiento de la Cámara.
La tensión por esos puestos se suma a la que será moneda corriente en los próximos dos años: la suma de voluntades para reunir el quórum necesario para poder sesionar, que son 129 diputados.
En Juntos por el Cambio argumentan que los casi dos millones de votos de diferencia obtenidos a su favor, son el reflejo de un “escenario que cambió con la derrota del Gobierno en las urnas”. En el oficialismo se aferran a ser la primera minoría para seguir al frente de esas comisiones. En ambos casos, ya sea para la determinación de cargos o para el propio avance de las cuestiones parlamentarias vinculadas al tratamiento de los proyectos, harán falta acuerdos con bloques más chicos, que en al abanico ideológico y político, van desde la izquierda y los representantes de partidos provinciales, hasta los novedosos diputados de la derecha libertaria.