Este domingo Perfil publicó una investigación de Emilia Delfino que denuncia un negociado por el que el Grupo Macri adquirió seis parques eólicos en Chubut y Miramar (pcia. de Buenos Aires) y los vendió luego del escándalo del Correo Argentino a un grupo español, con una ganancia de varios millones de dólares.
A fines de 2016 el contador Mariano Payaslian cercano al Grupo Macri compró seis parques eólicos a la empresa española Isolux-Corsan (antigua socia de Iecsa que ganó la licitación para construirlos durante el kirchnerismo) con autorización del Gobierno nacional. La venta fue autorizada por el gobierno nacional. Unos pocos meses después los parques fueron vendidos por el Grupo Macri a la empresa china Goldwind y a Genneia (proveedora de los molinos que Macri fue a inaugurar hace unos pocos días en Rawson). Así, en el plazo de unos pocos meses, el grupo empresario del presidente obtuvo una ganancia de 15 millones de dólares por la venta de sólo uno de los parques (Loma Blanca IV, vendido a Genneia).
A pesar de que la española Isolux estaba siendo investigada por no haber cumplido con sus compromisos de inversión en los parques ganados en licitación y vueltos a vender, el Ministerio de Energía de Juan José Aranguren volvió a entregarle otras dos licitaciones: Loma Blanca VI y el parque eólico de Miramar, con capacidades para producir 100 MW y 97,5 MW.
Durante 2016 Payaslian fundó las empresas Usir Argentina SA, Parques Eólicos Miramar SA, Sideli SA y Sidsel SA, en las que figura como socio y presidente. Según la investigación de Perfil, entre un 10 y un 12% de estas empresas están en manos de Sideco Americana y otra pequeña parte del grupo Socma (ambas empresas del Grupo Macri). Payaslian fue síndico de Sideco Americana y de la constructora Iecsa (entonces de Angelo Calcaterra, primo de Macri) y su estudio prestó servicios a una Unión Transitoria de Empresas entre Isolux y Iecsa.
Desde agosto del año pasado, en medio del escándalo por el Correo Argentino que develó el entramado de negocios privados avalados por el Estado que favorecían a la familia presidencial, el Grupo Macri comenzó a desprenderse de los parques eólicos. Todas las operaciones contaron con el aval de la empresa estatal Enarsa y del Banco Nación debían aprobar la transacción.
Sin embargo, cinco semanas después, el 25 de noviembre de 2016, Isolux volvió a ganar una licitación para explotar otros dos parques eólicos en el programa Renovar 1.5 del gobierno de Cambiemos. La empresa estaba observada por el ministerio de Juan José Aranguren porque sólo había cumplido con la inversión en uno de los cuatro parques que tenía desde el gobierno de Cristina Kirchner. Aún así, volvió a ganar la licitación por otros dos contratos: Loma Blanca VI y el parque eólico de Miramar, con capacidades para producir 100 MW y 97,5 MW, el doble que los anteriores.