Este lunes comenzó un paro docente por 48 horas en la mayoría de las provincias del país en reclamo de salarios e inversión educativa. Desde la CTERA además se insiste con la exigencia de paritarias docentes a nivel nacional, vetadas por el Gobierno a través de un decreto. En provincia de Buenos Aires, cuantitativamente el distrito más importante del país, los distintos gremios rechazaron una propuesta de 15% de aumento sin cláusula gatillo.
Sólo en siete provincias argentinas (Corrientes, San Luis, Santiago del Estero, San Juan, Tucumán, Misiones y Salta) se lograron acuerdos salariales particulares que permitieron el inicio del ciclo lectivo, aunque con marcadas diferencias: del 15,5% en Misiones al 40% en San Luis. Los alumnos en resto del país, donde no iniciaron las clases, suman más de cinco millones.
Según el ministro de Educación Alejandro Finochiaro, este año el paro no estaría teniendo altos niveles de adhesión: “Tengo la impresión que nos vamos a llevar una gran sorpresa con la mayoría de las escuelas abiertas y la mayoría de los docentes educando”. También apuesta a dividir el histórico Frente Gremial Docente de la provincia de Buenos Aires, afirmando que tres sindicatos (UDA, AMET y CEA) no adhieren a la medida de fuerza. Por otro lado, la convocatoria realizada por Ctera ya sumó al sindicato de los docentes privados (Sadop), que es el segundo más importante, con más de 70 mil afiliados. Sonia Alesso, titular de Ctera, anticipó una “contundente” adhesión al paro.
Los principales reclamos de la jornada de lucha tienen que ver con la paritaria nacional docente, salarios dignos, más presupuesto educativo y la defensa del régimen jubilatorio docente, amenazado por algunos proyectos de Cambiemos. Las ofertas salariales en todas las provincias (excepto San Luis donde el gobierno provincial otorgó un aumento del 40% a estatales y docentes, sin paritarias) rondó el 15% sin cláusula gatillo. Y en la mayoría de los casos fue rechazado. En la Ciudad de Buenos Aires la oferta oficial fue de un 12% en tres cuotas, lo que tampoco fue aceptado. Estas propuestas se ubican en línea con la readecuación inflacionaria del 15% para 2018 que realizó el gobierno en diciembre pasado, una cifra que incluso ya es inferior a los propios pronósticos del Banco Central, que reconoce una inflación anual del 19,5%. A partir de las 10.30 los docentes comenzaron a concentrar frente a la sede del Ministerio de Educación.
Según Roberto Baradel, titular del Suteba, la adhesión al paro en la provincia supera el 85%. En declaraciones radiales responsabilizó a la gobernación por la medida de fuerza: «En la provincia nosotros tendríamos que haber iniciado las conversaciones en diciembre, pero a último momento nos convocaron para hacernos tres ofertas idénticas y no se mueven de eso». Para el dirigente, el Gobierno de Mauricio Macri «desprecia a los docentes y a la escuela pública y niega el diálogo permanentemente».
Las dura puja paritaria en Buenos Aires, un caso testigo para el país, recién comienza. Por parte de la gobernadora María Eugenia Vidal no se modificó la oferta de 15% en las tres reuniones de negociación realizadas, agregando apenas un premio por presentismo que podría llegar hasta a 6 mil pesos anuales. Por otro lado, en medio de la puja gremial, Vidal amenazó con una ofensiva contra las “cajas sindicales”, apuntando a detectar eventuales irregularidades en las cajas de los sindicatos docentes.