No se reponen productos en supermercados por «falta de precios»

La corrida del dólar hasta los 40 pesos, que no se sabe si ya ha encontrado su techo, impactará de múltiples maneras en una inflación ya descontrolada y en el costo de vida de los argentinos. La manifestación más inmediata es el desabastecimiento de ciertos productos, que los proveedores se niegan a entregar a los supermercados ante la falta de precios previsibles.

Grandes proveedores de productos para supermercados en estos días decidieron frenar las reposiciones, al menos hasta tener un panorama más claro de cuál será la dinámica del dólar, que en una semana se apreció casi un 25%. La violenta corrida de la divisa estadounidense complica aún más un escenario que en los últimos años viene siendo marcado por una fuerte retracción en el consumo por la pérdida de poder adquisitivo, que generó constantes retrocesos en las ventas de supermercados. Como sucede en gran parte de la cadena de pagos, las empresas temen entregar los productos a un precio y cobrarlos a otro claramente retrasado. Gracias a esta dinámica, los consumidores podrán ver faltantes en las góndolas de los supermercados, un fenómeno que hace años no afectaba a la economía nacional.

Víctor Fera, dueño de Maxiconsumo y productos Marolio, confirmó que los proveedores “suspendieron las ventas porque no saben cuál es el valor de dólar, han perdido la confianza en la economía”.

Y hay sectores que tienen sus cadenas de valor completamente dolarizadas, lo que complica aún más la situación, porque en el escenario de baja de ventas es limitado el traslado directo que pueden hacer a precios. En este sentido, Pedro Cascales, secretario de la Cámara Argentina de la Máquina Herramienta (CARMAHE), explicó que en estos días no se están reponiendo insumos ni realizado operaciones. Ni siquiera los sectores que tienen acceso a la exportación están liquidando sus divisas, porque tampoco tienen certeza de cuál será el techo que alcanzará la moneda estadounidense. Juan Carlos Ferrero, fundador de la empresa BAW, fabricante y comercializadora de equipos de soldaduras, anticipó que las pymes “no podrían seguir sosteniendo su actividad en otro semestre con estas características”.

Desde el sector supermercadista tratan de minimizar la situación y llevar tranquilidad a la población. Fernando Aguirre, vocero de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y de la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA), justificó: “Por cómo se disparó el dólar es lógica y entendible esta medida”. Y añadió: “Por el momento no hay problemas de abastecimiento y esperamos que esto se tranquilice porque no puede durar mucho, se tiene que tranquilizar de alguna manera, aunque no sabemos cuál”.

Luego reconoció que la falta de entregas afecta no sólo a los alimentos “sino también a casi todas las categorías de productos, especialmente a los bienes importados, en los que se paró completamente”.  “Hay que esperar a ver qué pasa, que esto se tranquilice porque hoy no tienen precios de referencia”, concluyó.

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