La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) postergó la decisión de incluir a la Argentina como miembro pleno, algo que era esperado con ansiedad y que recién podría concretarse en el segundo semestre.
Pese a la mala noticia para la administración de Mauricio Macri, se espera que el país ingrese finalmente a la OCDE, dado que cuenta con el apoyo de diversos países; aunque no el suficiente para lograr que en la reunión de embajadores del viernes pasado no se había tomado la decisión de incluir al país.
Además, para complicar el panorama, la OCDE bajó la estimación de crecimiento para la Argentina, la cual considera ahora de apenas el 2% y alertó por un «descenso de la confianza y fuga de capitales». Además, en dicho informe se hizo foco en la depreciación del peso, y la suba constante el dólar.
Ante ese panorama, el apoyo de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Japón y Alemania, entre otros, aun no logró incorporar al país, ni a comenzar el proceso de cerca de hasta tres años que implica ser incorporada como miembro, según los estándares internacionales de la organización.