Para Dujovne la inflación no baja porque el Gobierno «está haciendo muchas cosas al mismo tiempo»

El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne reivindicó el rumbo económico, justificó la vuelta al Fondo Monetario Internacional y sostuvo que el equipo económico “siempre estuvo muy tranquilo” respecto del “supermartes” de vencimiento de Lebacs de esta semana. “El gradualismo es hijo del pragmatismo. Si las condiciones internacionales cambian, debemos cambiar”, sintetizó.

En entrevista exclusiva con La Nación el ministro explicó que la inestabilidad financiera de las últimas semanas fue “un proceso que empezó hace más de un mes, con la apreciación del dólar contra el resto de las monedas, especialmente de países emergentes, donde la Argentina -por su necesidad de acceso al mercado de capitales internacionales- está más expuesta a lo que ocurre allí, y esa volatilidad le pegó más al peso”. En ese sentido, detalló: “Siempre vimos el fenómeno muy circunscripto al mercado cambiario; de hecho, pasó un período de volatilidad y los bonos de la Argentina seguían rindiendo por debajo del 8%”.

Acerca de la preocupación que cundió esta semana sobre la capacidad del equipo económico para manejar el millonario vencimientos de Lebacs del martes, consideró: “Nosotros siempre estuvimos muy tranquilos con la licitación de Lebac del martes. Ya hemos tenido otros «supermartes» y sabíamos que dos tercios de las Lebac no estaban en juego, ya que un tercio corresponde a entes estatales y otro tercio era de los bancos, cuyo activo líquido son las Lebac y no tienen otro lugar adonde ir. El tercio restante se iba a ver atraído por las altas tasas”.

En relación con la vuelta al FMI opinó que “se armó un clima de angustia en la sociedad porque ir al Fondo trae el recuerdo de otras épocas en las que se acudía en otras condiciones”. Y añadió: “Ahora estamos iniciando conversaciones en un programa en el cual ya tenemos un camino hacia la convergencia fiscal, con tipo de cambio flotante, un proceso gradual de integración al mundo y un plan de reformas estructurales. Vamos con el mismo programa que estamos implementando, no para destapar una olla a presión. Lo hacemos de manera responsable ante el cambio de la situación internacional, donde la perspectiva es que las tasas en Estados Unidos sigan subiendo, y como la Argentina recae mucho en el crédito externo, la queremos proteger, en el marco de un crecimiento que lleva siete trimestres, con aumento del empleo, aumento de la inversión, baja de la pobreza y del desempleo”.

Dujovne consideró que el respaldo que ya manifestó el FMI respecto de la negociación con Argentina va a permitir que nuestro país esté “muy poco expuesto a los mercados internacionales durante los próximos dos años”. Detalló que el programa va a ser “un stand-by de acceso elevado, cuya cifra aún no se conoce” y aclaró que desde el Fondo aún no han pedido más ajuste, pero que el detalle final del acuerdo surgirá de la reunión de este viernes del Board del organismo internacional. “Hasta entonces, tuvimos conversaciones informales y se trabaja para homogeneizar los números. Nosotros ya habíamos tomado la decisión de ir más rápido hacia la convergencia fiscal”, añadió.

El ministro de Hacienda también reivindicó la apuesta gradualista del Gobierno: “Hay algo más importante que el gradualismo. Esta gestión tiene un programa muy definido. Y el gradualismo es hijo de algo superior, que es el pragmatismo. Este es un gobierno pragmático que vio que en 2016, habiendo heredado desequilibrios, sabiendo del costo social de remover los controles de capitales y dejar flotar la moneda, era muy difícil avanzar rápido con lo fiscal hasta que no se restableciera el crecimiento. En 2017, con la economía creciendo, hicimos una baja del gasto público consolidado de 2 puntos del PBI y este año va a ser de casi 2,5 puntos. Y ahora que cambia el escenario internacional, cambiamos nuestras metas fiscales y nos adaptamos. No hay un dogma que nos impida movernos: si las condiciones internacionales cambian, debemos cambiar para seguir obteniendo resultados”.

Dujovne anticipó que se inicia un período de menor volatilidad en el mercado cambiario: “En la medida en que demos certidumbre sobre el programa, sin duda que vamos a ver menos volatilidad en el mercado. La Argentina se ha integrado al mundo y eso tiene beneficios. Ahora, esto hace también que el peso sea una moneda integrada al mundo, por lo que no está exenta de los vaivenes que tienen el resto de las divisas. El desafío, cuando uno tiene tipo de cambio flotante, es que el peso sirva para amortiguar los shocks externos, pero que la volatilidad interna no nos genere más volatilidad cambiaria”.

Durante la entrevista Dujovne aprovechó para criticar a la oposición por contribuir con “ruido político” a la inestabilidad financiera: “Acá hubo una serie de eventos que colaboraron con eso, como el ruido político del proyecto para congelar las tarifas. En la medida en que toda la sociedad y la política adopten una decisión responsable, vamos a poder ir dando más señales de estabilidad en lo cambiario. Pero no es solo lo que hace el Gobierno: también lo que hace la oposición. Al mismo tiempo, dimos a conocer los números fiscales de abril, con crecimiento de recursos del 21% y gastos del 14%, en un mes en el que la inflación interanual era del 25%. O sea, con una caída del gasto del 11% en términos reales. Para los que dicen que en lo fiscal vamos despacio, la verdad que bajas del gasto como la que vemos ahora no ocurrieron en la historia contemporánea argentina salvo en episodios de crisis y licuaciones, que no es este caso”. También reconoció que le llamaron la atención las críticas de ex funcionarios como Alfonso Prat-Gay “porque él fue un gran impulsor del gradualismo”.

 Por último, justificó la dificultad para bajar la inflación “porque estamos haciendo muchas cosas a la vez, como normalizar los precios de los servicios públicos y recomponer las reservas del Banco Central”. “Creo que tuvimos un problema con las metas iniciales: si hubiéramos tenido metas más realistas, hoy el cuestionamiento político a la inflación sería mucho menor. Nos pusimos objetivos muy ambiciosos que, en cierta medida, nos generan la crítica. Pero está claro que, lentamente, la inflación irá bajando, y esta vez sin atajos”, concluyó.

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