Para el presidente de Télam, los empleados despedidos «tenían un perfil muy ideológico»

El presidente de Télam, Rodolfo Pousá, justificó los 350 despidos en la agencia estatal Télam al afirmar que los empleados formaban parte de un sector que «decidió mantenerse con un perfil muy ideológico». «Nuestro objetivo es profesionalizar la agencia. Hubo un núcleo duro que no se sumó a esto y que decidió mantenerse con un perfil muy ideológico», afirmó Pousá.

En declaraciones a Radio Berlín, el funcionario añadió: «Muchos de los paros que nos hicieron no tenían nada que ver con lo que ocurría con la agencia. Se sumaban a medidas de la CGT y la CTA sólo para confrontar con las autoridades».

«Se aumentó la cantidad de empleados en el 2009 cuando el Presidente de la agencia de ese momento dijo que los periodistas somos prostitutas y que era necesario tener militantes», subrayó. En esa línea, Hernán Lombardi, director del Sistema Federal de Medios Públicos, indicó a través de un comunicado de Facebook que “se pasó de una planta de 479 empleados en 2003 a casi 1000 empleados en 2015. ¿Qué necesidad hubo de duplicar la planta de empleados? Una sola: satisfacer las necesidades de adoctrinamiento de un gobierno y la sujeción a su poder”.

“En Télam la administración anterior vulneró, despreció y destruyó este sentido último. La propaganda se enmascaró detrás del periodismo. La información tendenciosa y las operaciones sucias fueron la tónica de la época. Los lobos se disfrazaron de corderos, la propaganda se disfrazó de periodismo”, añadió el funcionario que fue cuestionado desde el propio Gobierno por no haber implementado desde que asumió un fuerte recorte de personal en pos del equilibrio de las cuentas publicas. Algo que incluso le objetó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Desde Sipreba repudiaron lo sucedido y comenzaron a realizar medidas de fuerza. Primero, ocuparon las dos plantas de Télam. Luego, realizaron marchas al CCK, lugar en el que tiene su oficina Hernán Lombardi. A su vez, fuentes gremiales destacaron que al malestar de los trabajadores que fueron despedidos y de quienes se solidarizan con su situación se suma la incertidumbre de los empleados que no recibieron un telegrama de despido ni tampoco el correo electrónico que los confirma como parte de la «nueva Agencia Télam».

 

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