Durante el fin de semana, la Confederación General del Trabajo (CGT) hizo público su rechazo al proyecto de reforma laboral que el Gobierno anticipó que pretende aprobar en el Parlamento en marzo. “No tiene ningún futuro” sostuvo el triunviro Carlos Acuña respecto del proyecto del oficialismo.
Acuña consideró durante una entrevista radial que la reforma laboral propuesta por el Gobierno “no tiene ninguna ventaja” para los trabajadores y añadió: “El Gobierno no tiene que fijar el sueldo a nadie. Cada sector tiene que discutir de acuerdo a las posibilidades que tiene”.
“Las paritarias son para que cada sector con cada sindicato, de acuerdo a las posibilidades, discutan los salarios. Hay actividades donde están peleando los puestos de trabajo. Es una intromisión que está teniendo el Gobierno, para eso que establezca un decreto para determinar lo sueldos y ya está”, insistió Acuña.
Con la reticencia de la CGT y las recientes declaraciones en contra del senador peronista Miguel Ángel Pichetto, gracias a cuyo rol el Gobierno ha podido aprobar buena parte de los proyectos más polémicos en la Cámara Alta, las posibilidades de que la reforma laboral salga sin conflictos al retomarse la actividad parlamentaria parecen cada vez más lejanas.
El gremialista también criticó la dinámica inflacionaria, los tarifazos a los servicios públicos y el “megadecreto” a través del que el presidente Mauricio Macri reformó decenas de leyes a través de un DNU: “Es preocupante para todos. Es una falta de respeto al trabajador”.
Respecto de la posibilidad de que se rediscuta la dirección tripartita de la CGT, Acuña explicó que “puede haber tres, puede haber uno o cinco secretarios generales: Lo importante es la unión del movimiento obrero”.
“El liderazgo no sale por sentarse en una mesa y firmar un acuerdo. Ojalá que se dé la unidad para el bien del país. Como dijo Perón, de vez en cuando está bien que gobiernen los radicales pero esta es la etapa de los patrones”, remató.