La convención anual de la Asociación de Concesionarias de Automotores de la República Argentina (ACARA) convocó este jueves a más de 600 participantes. Los dueños de concesionarias evaluaron la difícil situación que atraviesa el sector, muy golpeado por la devaluación y el retroceso del poder adquisitivo en el mercado interno.
Dante Álvarez, titular de la entidad, aseguró en entrevista con Ámbito Financiero que 2018 es el peor año para los concesionarios desde el 2002. El retroceso en la demanda de automotores comenzó a principios de abril, de la mano con el inicio de la escalada del dólar y la crisis cambiaria.
Según evaluaciones de la asociación, durante el mes de agosto hay un retroceso de 28% respecto del mes anterior, aunque siempre en los últimos días hay un repunte en las ventas. Sin embargo, según Álvarez, el número de patentamientos de vehículos cero kilómetro sigue siendo razonable, ubicándose en algo más de 60.000 unidades mensuales.
Para el dirigente, el problema no pasa tanto por la cantidad de vehículos que se colocan sino por la ganancia de las concesionarias: “Se da la paradoja de que tenemos un nivel de operaciones todavía bueno pero con 0% de rentabilidad. No sé si vamos a terminar perdiendo plata pero seguro que no vamos a ganar”. En este sentido se refuerza la comparación con el período crítico 2001/2002, que marcó el punto más bajo del mercado automotor argentino, comenzando a recuperarse recién a partir del 2003.
“La situación es muy complicada. Estamos trabajando con el nivel de stocks más alto de la historia. Hay más autos disponibles de los que vamos a poder vender de acá a fin de año. Entre las concesionarias, las fábricas, lo que está en el puerto y los barcos que están viniendo, más una pequeña parte de producción que van a tener que seguir haciendo, tenemos una cantidad de 0 km que no vamos a poder vender en lo que queda del 2018”, detalló Álvarez.
Para tratar de sostener el nivel de ventas, los concesionarios aplican bonificaciones especiales a los cero kilómetro que pueden llegar hasta un 20% del valor del vehículo, estrategia que según el directivo de ACARA continuará “hasta que no racionalicemos los stocks”: “Cuando bajemos los stocks a lo que necesitamos, vamos a empezar a vender de una manera lógica.»
Las proyecciones anuales muestran una clara retracción del mercado en comparación con las 900 mil unidades vendidas en 2017. Los concesionarios, que comenzaron el año esperando un balance histórico que superara el millón de autos vendidos, festejarían si cierran el balance anual con un retroceso de apenas 100 mil vehículos respecto del año anterior.