Durante el fin de semana, a pocos días de que el propio presidente Mauricio Macri encabezara el primer plenario del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI, organismo que internacional que promueve políticas contra el lavado de activos) en nuestro país, se supo que la investigación periodística internacional sobre sociedades off shore conocida como Paradise Papers involucra al ministro de Finanzas argentino, Luis Caputo, quien gestionó el fondo de inversión Alto Global Fund de las Islas Caimán y fue administrador de la gerenciadora Noctua Partners LLC, en Miami.
Los llamados Paradise Papers constituyen una nueva investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y del diario alemán Süddeutsche Zeitung, esta vez en base a una filtración de información aún más grande que la de sus predecesores Panamá Papers. Esta vez se trata de 13,4 millones de documentos que van de 1950 a 2016, sobre los que trabajó un equipo de 382 periodistas durante más de 11 meses. El material filtrado proviene del estudio jurídico Appleby (uno de los tres estudios jurídicos más grandes del mundo para el armado de sociedades offshore), un estudio menor de las mismas características llamado Asiaciti Trust y datos diversos de 19 jurisdicciones secretas.
Si bien desde ya el análisis preliminar de los datos indicaba que la mayoría de las operaciones se centraba en Estados Unidos y Europa, varios periodistas argentinos fueron invitados a participar de la investigación por el ICIJ. Por el momento, el dato más relevante que involucre a funcionarios argentinos es el del ministro de Finanzas Luis Caputo, segundo funcionario más rico del Gabinete y primo de Nicolás -socio y mejor amigo del presidente Macri-, quien entre 2009 y 2015, cuando asumió en la función pública, fue manager de Alto Global Fund, un “hedge fund” (fondo de cobertura y alto riesgo) que formaba parte de la gerenciadora Noctua Partners, dedicada a administrar inversiones de alto riesgo y alta rentabilidad en mercados emergentes a través de bonos.
A pesar de que en algunas de las planillas filtradas Alto es considerado como uno de los más “prolíferos hedge funds”, el ministro Caputo minimizó su importancia: “Era un fondo de inversión para ‘friends and family’ (familia y amigos). Muy chiquito, para tener un vehículo institucional más redituable que si va un particular a una banca, donde la tasa es menos atractiva”. También aseguró que renunció a la administración de las empresas semanas antes de asumir en la función pública. “Cuando pase a la función pública me desvinculé de todo, absolutamente. No hablo con Martín Guyot desde hace casi dos años”, afirmó. Guyot es otro empresario argentino, cofundador junto con Caputo, de Noctua Partners, registrada el 31 de marzo del 2009 en Miami, empresa en la que confluían diversos fondos de inversión, incluído del de Alto, afincado en las islas Caimán, uno de los más famosos e impenetrables paraísos fiscales del mundo. El 6 de mayo del 2009 se creó también una firma “paraguas”, Noctua International WMG, radicada en Delaware, ciudad favorita de las empresas off shore por su falta de transparencia. Guyot figura como CEO y Caputo como “Jefe de Inversiones”.
Alto Global Fund inscribió una sucursal en Buenos Aires en 2016 junto a otros dos fondos, Argentina Fund LTD y Argentina Master Fund, también vinculados a Noctua. Caputo sostiene desconocer este arribo al país de la empresa fundada por él, de los que afirma haberse desvinculado meses antes.
El ministro negó algún posible conflicto de intereses en su rol de negociador con los llamados fondos buitre, a poco de la asunción de su cargo: “La primera vez que traté con fondos buitres fue como funcionario. Ningún fondo que haya litigado contra la Argentina estuvo vinculado a Noctua, no lo creo. No lo creo, pero la verdad es que no lo sé. Si aparece algún fondo que haya litigado contra la Argentina vinculado a Noctua me como este teléfono ahora y me tiro por la ventana”.
Por último, Caputo sostuvo que toda la operativa de los fondos que administró “fue totalmente en blanco y legal”, negó haber hecho inversiones personales en Noctua, aunque reconoció que puede haberlas hecho “algún familiar”, y asegura haber declarado y pagado impuestos sobre todos los honorarios percibidos durante su actividad como administrador de esas empresas. Ninguno de los fondos mencionados aparecen en las declaraciones juradas que el ministro presentó ante la Oficina Anticorrupción, hecho que explica asegurando que nunca tuvo participación en las sociedades y que apenas jugó un rol de gestor: “No tuve ninguna injerencia accionaria hasta donde yo sé. Tampoco es importante porque es una sociedad que no vale nada en sí, es un fondo, y vale en la medida de la cartera que maneja”.