Las PASO 2023 aparecen por lo pronto con dos características particulares: un hartazgo social y descrédito importante de la clase política, que puede terminar en un ausentismo fuerte. E internas que definirán el rumbo de las principales coaliciones, Unión por la Patria y Juntos por el Cambio.
Ante el escaso clima electoral y el desencanto, transformado también en bronca, desde UxP y JxC intentaron en los últimos días hacer todo lo posible para que la gente concurra a las urnas. Pero los hechos de las últimos días tampoco ayudaron: el crimen de Morena Domínguez y la represión desatada en el Obelisco porteño, que terminó con el fallecimiento de Facundo Molares, solo sirvieron para que aumentar el escepticismo de un sector de la ciudadanía que pierde día a día poder adquisitivo ante una inflación que no cede y ve que la política está alejada de sus intereses.
Con ese marco, los dirigentes de cada alianza trataton de pedir que la sociedad asista a las urnas. Lo hizo Sergio Massa, cuando votó en la localidad de Tigre, también Horacio Rodríguez Larreta. Y Javier Milei cuando tuvo la chance no dudó en remarcar la importancia de emitir sufragio.
La previa electoral, dinamitada por dos muertes que ocuparon el centro de la agenda
Cada uno eligió diferentes tonos y ensayó argumentos similares: si se quiere cambiar el país, hay que votar. Por lo cual, el nivel de participación será determinante para la suerte de los pre postulantes aunque sondeos previos advierten que los indecisos y la gente dispuesta a no concurrir o directamente apostar a la boleta en blanco conformarán un gesto potente.
Las peleas puertas adentro
En UxP, Sergio Massa busca revalidar en las urnas que es la figura para aglutinar intereses. En la previa, un funcionario de buen vínculo con todos los actores del frente sostuvo ante IP que es necesario un buen resultado no solo para que no entre en crisis la alianza y los mercados, sino también para «asegurar la convivencia» entre el Frente Renovador y La Cámpora. A diferencia de 2019, y la gestión Fernández, ahora aparecen dos polos de poder con estructura y que se necesitan mutuamente para sobrevivir. Por lo cual, voces del peronismo señalan que esta vez no existirá fuego cruzado.
Los gobernadores peronistas, en alerta por el ausentismo y el voto en blanco
Del otro lado, hay muchos interrogantes. ¿Cómo pueden convivir las ideas de Larreta y Bullrich tras la pelea interna? Mostraron en todo momento divergencias claras, no acordaron prácticamente en nada y ni siquiera las segundas líneas terminaron en contacto. Y desde los dos sectores no aseguran que el ganador pueda retener el voto de su rival. Para Bullrich, este domingo aparece como la última oportunidad de su carrera para realizar un paso relevante. En el caso de su contrincante, es la chance de revalidar una figura presidencial que construyó con suma paciencia en medio de la pandemia y sin la sombra de Mauricio Macri. Por edad y proyección, un paso en falso en las primarias no significaría un punto final pero lo dejaría con poco margen dentro del PRO para seguir maniobrando como líder.
El factor Milei
El libertario volvió a posicionarse en la escena pública. Favorecido por la crisis económica, aparece como una clara opción de cara a las primarias del próximo domingo, capaz de amalgamar el voto bronca, y aspira a llegar al balotaje.
Sus propuestas son: eliminación del Banco Central, recorte del gasto público y una dolarización progresiva. O mejor dicho: «El plan motosierra». De hacer una buena elección, que lo perfile para una eventual segunda vuelta presidencial, tendrá mayor peso en el escenario politico.