Con un decreto publicado en el Boletín Oficial, se confirmó que el monitoreo de la obra pública, a través del Sistema Contrat.AR, pase del ministerio del Interior a la jefatura de Gabinete de Marcos Peña.
Este sistema, que hasta el día de hoy estuvo bajo la órbita de la Secretaría de Planificación Territorial y Coordinación de Obra Pública de la cartera que lidera Rogelio Frigerio, tiene como finalidad «la contratación y seguimiento de ejecución de las obras financiadas total o parcialmente con fondos del Tesoro Nacional que ejecuten las provincias y los municipios»; además de brindar transparencia en un área proclive a la corrupción: «Por el enorme volumen de dinero que representa (la obra pública) -entre un 13 % y un 20 % del PBI en promedio, según estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)-, se trata de un sistema que se encuentra particularmente expuesto al riesgo de mala gestión, al fraude y a la corrupción».
No fue la única disposición del DNU ya que también el Poder Ejecutivo determinó que las contrataciones y concesiones de obra pública cuya ejecución se haya iniciado con anterioridad a la entrada en vigencia del Decreto N° 1336 del 29 de diciembre de 2016, «deberán ser incorporadas al sistema electrónico aprobado por dicho decreto, para el seguimiento de su ejecución, a cuyo fin la Oficina Nacional de Contrataciones, establecerá el cronograma correspondiente, cuyo plazo máximo de implementación no podrá extenderse más allá del 1° de septiembre de 2019».
Vale destacar que a principio de mes jefatura de Gabinete logró quedarse con la potestad de reorganizar el Registro Nacional de Constructores de Obra Pública y con el manejo de los contratos de participación público-privada (PPP). La nueva reglamentación suprimió también la competencia de Interior en lo que hace a la organización, dirección y fiscalización del registro de empresas contratistas de obra pública y de consultorías.
Desde la Casa Rosada negaron tensión entre Peña y Frigerio por este cambio aunque deslizaron que el objetivo es «dotar de orden» al sistema de contrataciones y resaltaron que, para evitar casos de corrupción tras el escándalo de la causa de los cuadernos, «todo va a estar a la vista, los pliegos, las contrataciones, los montos de las licitaciones, etc».