El canciller Santiago Cafiero apenas logró una tenue señal de respaldo en Estados Unidos. La reunión con el secretario del Departamento de Estado, con quien analizó distintos aspectos de la agenda bilateral, pero con el foco puesto en el Fondo Monetario Internacional, era esperada con suma expectativa dada la importancia política de Estados Unidos en el fondo. Pero los resultados del encuentro, presentados como positivos, dejan sabor a poco en el Gobierno que cuenta las horas de la tensa espera.
El encuentro de Cafiero con su colega de Estados Unidos, el secretario de Estado, Antony Blinken, arrojó un «firme apoyo» de la Casa Blanca a las «negociaciones de Argentina» ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), por la deuda de 44.700 millones de dólares tomada por el gobierno de Mauricio Macri, en el acuerdo de 2018.
Pero a las buenas declaraciones de lo que se llama el ala política de la administración de Joe Biden, hay que contrapesarle el rol del Departamento del Tesoro, que encabeza Janet Yellen y que tiene como asesor especial al que fuera el número dos del Fondo en los días del acuerdo Christine Lagarde-Macri, David Lipton.
Es en esa puja interna donde la Argentina tiene su talón de Aquiles en el frente externo. Los «duros» y los «moderados», siempre hablando en términos puntuales de esta negociación concreta. En el plano local, como relató Informe Político, el cuento de la buena pipa lo relata Juntos por el Cambio, que pasó de tomar una deuda monumental sin haber siquiera debatido con nadie aunque sea por Twitter, a exigirle al Gobierno de Alberto un plan con «inversión, desarrollo productivo y trabajo», además de plantear que el debate debe darse en el Congreso cuando exista una carta de intención con el Fondo y que debe ser «transparente con todas las fuerzas políticas y de cara a la gente».
Los próximos puntos claves en el recorrido a un eventual acuerdo serán dos fechas de pago, de capital e intereses, que la Argentina debería afrontar en los próximos días, por poco más de 1100 millones de dólares entre finales de enero y principios de febrero.
¿Pagará Argentina esos montos? En el Gobierno no dan señales y es otro de los momentos de incógnita en un acuerdo que tiene fecha «límite» en abril.
La reunión de Cafiero
Duró casi una hora en el salón Thomas Jefferson del edificio Harry Truman, sede del Departamento de Estado en la ciudad de Washington.
Truman fue el presidente que decidió el uso de dos bombas atómicas en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945, con cientos de miles de muertos y consecuencias que aún hoy se sufren. Los nombres de los edificios no determinan la conducta de sus ocupantes, pero pueden ofrecer indicios.
Los funcionarios elogiaron, de acuerdo al comunicado de la Cancillería argentina, el excelente nivel de la relación bilateral y el diálogo franco y fluido existente entre los dos Gobiernos, además de valorar los principios, visiones e intereses compartidos. También analizaron temas de interés común en el escenario global y regional.
Destacaron que la presidencia de Argentina en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU coincide con el regreso de Estados Unidos a ese espacio, por lo que existe un escenario muy propicio para el trabajo conjunto en pos de esta agenda.
Además, intercambiaron impresiones sobre la reciente designación de Argentina para presidir la Celac, espacio que el Gobierno argentino considera como natural para impulsar junto con los países de la región, distintas iniciativas de cooperación regional y la vinculación con socios extra regionales. Esa designación de Alberto, sumada a la gira por Rusia y China, son leídas como un escollo en las relaciones bilaterales de los países, aunque en rigor no hubo ninguna mención oficial de parte de Washington sobre el asunto.
Cafiero le señaló a Blinken que la Argentina inició un camino para «consolidar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico sostenible e inclusivo». Y aseguró que es «necesario un mensaje de la autoridad política al Tesoro para contar con el apoyo de Estados Unidos en el Fondo Monetario Internacional, y que de este modo no se restrinja el crecimiento de la Argentina», indicó el comunicado oficial.