E jefe del Bloque Justicialista del Senado Miguel Ángel Pichetto confirmó el lanzamiento de su candidatura presidencial, con un armado basado sobre todo en figuras vinculadas al massismo. En su discurso planteó fuertes cuestionamientos tanto al actual presidente Mauricio Macri como a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sostuvo que “ambos han fracasado y además se necesitan y se complementan”.
“Tengo la voluntad y convicción de ser alternativa, ser candidato y discutir con inteligencia cómo resolvemos la mejor candidatura de cara a 2019 para volver a ser poder en la Argentina”, anticipó Pichetto durante el acto en el Teatro Metro de La Plata. El actual senador fue varias veces candidato a gobernador de Río Negro (en 2007, 2011 y 2015).
Entre los nombres que elogió y definió como posibles integrantes de un equipo hacia 2019 estvieron el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey y el gobernador cordobés Juan Schiaretti, a quienes convocó a encabezar una “renovación general del peronismo”. Como parte de sus equipos económicos mencionó al exministro de Economía Miguel Peirano y al diputado nacional del massismo Marco Lavagna.
Pichetto sostuvo que esta construcción “se diferencia de la construcción política de Unidad Ciudadana” y añadió: “Nuestra propuesta no tiene nada que ver con alianzas o inserción de sectores de la izquierda argentina, ligados al viejo PC, aliados de la dictadura militar, o sectores del troskismo que piensan que rompiendo todo existe la posibilidad de volver al poder”. Y concluyó: “No somos eso, nuestra visión es el centro nacional de Perón. Si el peronismo no se reconstruye, no instaura liderazgos firmes y no lleva una propuesta corre el riesgo de diluirse”.
En su discurso eligió confrontar duramente con el kirchnerismo, denunciando que “los últimos cuatro años de gestión de la ex presidenta y del ministro Kicillof fueron un fracaso” que llevó a “un fuerte intervencionismo del Estado, un cepo a la economía, un montón de trabas que hacían imposible que la Argentina creciera”. En cuanto a la ex presidenta, sin embargo, sostuvo que no apoyará ni el pedido de desafuero planteado nuevamente por el juez Claudio Bonadío ni avalará los allanamientos a los domicilios y al despacho de la actual senadora por Unidad Ciudadana, en el marco de la causa de los cuadernos.
Más allá de las críticas a la gestión anterior, Pichetto tampoco avaló la forma de resolver esos problemas que eligió la administración de Mauricio Macri, quien “aumentó el endeudamiento externo, las paritarias siempre a la baja, pérdida de poder adquisitivo tremenda, devaluación del 40% con paritarias en el sector público del 15% y una profunda crisis ligada a la pérdida del consumo”. “Ambas han fracasado. Además son funcionales, ambos se necesitan y se complementan y la brecha la alimentan todos los días”, remarcó.
Sin embargo, el senador rionegrino buscó diferenciarse de la definición de “avenida del medio”, aclarando: “No somos una alternativa híbrida sin rumbo y sin corazón. Nosotros somos el futuro, el proyecto político nacional para recuperar la Argentina, salir de la lógica del ajuste, incrementar la demanda interna, el consumo y una política proactiva de creación de empleo”. “Estoy convencido de que, como decía el general Bonaparte, lo que se necesita para lograr un objetivo es audacia en primer lugar, audacia en segundo lugar, audacia en tercer lugar y en cuarto lugar una propuesta”, remató.