Piden la quita del IVA y el congelamiento de precios de medicamentos

El salto de los precios de los medicamentos, que tras la devaluación del 11 de agosto calculan que subieron 20%, obligó a distintas entidades a reclamar que se les quite el IVA y hasta que se congelen por 90 días los importes.

Pedro Bussetti, presidente de Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), explicó que «la devaluación se produjo el día lunes 12 de agosto y, automáticamente a partir de ese mismo día, hubo corrección de precios. La devaluación se trasladó sin un análisis de costos, sin una autorización por parte del Ministerio de Salud y de forma unilateral”.

De este modo, medicamentos como el silidral (tratamiento para la osteoporosis posmenopáusica) pasó de 464,52 pesos en 2018 a 870 en agosto de este año; el sifrol (para el Parkinson) pasó de 3.790,12 a 8.656,19 pesos; el amisped pediátrico (asma) de 734,38 a 1.502,56 pesos y el ambien (insomnio) de 240,51 a 478,04 pesos. Y, luego de esta semana en la que se volvió a depreciar el peso, pueden existir nuevas alzas indiscriminadas.

Por eso, desde el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) solicitaron que se observe el panorama y se tomen medidas concretas. El secretario general del gremio, Marcelo Peretta, indicó que continúan cerrándose farmacias y es necesario que se quite el IVA y se congelen los precios de los remedios. «Que se regule un sector totalmente desregulado», expresó el dirigente.

Y añadió que «bajar el IVA, como primera medida, los medicamentos en su fase de producción pagan el 10,5%. Eso haría bajar el precio de salida de los remedios»

En segundo lugar Peretta señaló que hay que hacer «énfasis en la ley de genéricos, algo que el Gobierno ignora. Eso ayudaría a que el médico cumpla la ley, que no puede prescribir por marca. Sin embargo, sigue prescribiendo por marca, y marcas caras. Eso bajaría hasta el 40% del precio de los remedios».

En el tema de obras sociales publicas, opinó que «hay que licitar medicamentos de forma tal de pagarlos a precio de producción y no a precio de venta. Eso ayudaría a ahorrar una significativa cantidad de dinero», aclaró.

Por otra parte hizo hincapié en la necesidad de redimensionar el rol del farmacéutico por parte del Estado, que «hoy está ocupado en entregar exactamente lo que dice el médico y bajar una cajita de un estante. Eso es no utilizar el conocimiento de un profesional de 5 años de universidad en este tema, que conoce alternativas terapéuticas, equivalencias, el reemplazo de un producto por otro, así la gente puede ahorrar muchos pesos. Y hacer que el laboratorio no imponga su condición dominante».

«Con estas cuatro medidas, que son algunas entre tantas, los precios bajarían indudablemente, la gente se va a beneficiar, el Estado también. Y los laboratorios tienen que tener un límite razonable. Además ayudarían a las farmacias, para que no sigan cerrando», concluyó

Scroll al inicio