Especialistas de la Organización Internacional del trabajo, y de diversos centros de estudios cuestionan la efectividad de los planes como el “Primer Empleo” presentado por Macri. Sostienen que las experiencias en el pasado no obtuvieron resultados sobre la tasa de empleo.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), junto con La Usina de Estudios Políticos Laborales y Sociales (UEPLaS) realizó un informe donde aseguran que el plan “reintroduce la política de reducción a las contribuciones patronales” y que además “ahora el Estado le ofrecerá a las empresas una transferencia monetaria directa”
Además, desde la OIT, sostienen que “el primer empleo es importante, pero lo es tanto como que ocurra en un sector productivo y con los instrumentos de protección social que son derechos del trabajador”.
Asimismo, el organismo dependiente de la ONU, alerta que “se debe tener cuidado en no generar incentivos equivocados con posibles efectos de desplazamiento o sustitución de un tipo de trabajador por otro y en evitar posibles tratos discriminatorios contra los jóvenes”.
Por su parte, diversos especialistas consultados confirman que este tipo de planes producen un recambio laboral por parte de los empresarios, quienes descontinúan la incorporación de personal no alcanzado por los beneficios impositivos o directamente reemplazan personal, por nuevo, alcanzado por este subsidiado.
La experiencia de De la Rúa:
En septiembre de 2001, el por entonces presidente Fernando De la Rúa, presentó un plan que también apuntaba a reactivar el empleo joven, por recomendación del FMI.
En aquellos años se intentó recurrir a un sistema de pasantías privilegiando a los universitarios, y flexibilizar el mercado con contratos temporales y capacitaciones.