Una resolución conjunta de los ministerios de Agroindustria y Salud habilitará a productores de alimentos a utilizar dosis de radiación gamma en productos como carnes, pescados y mariscos, frutas y vegetales frescos, bulbos y tubérculos, cereales, legumbres, semillas y otros, para que se puedan conservar, sin necesidad de refrigeración alguna, por un año.
Las empresas tendrán la posibilidad de llevar los productos a plantas especiales en donde someterán a los alimentos a cobalto 60, un material radioactivo que alargará la vida útil de los mismos.
Organismos como la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) analizan que el proceso es positivo: «es un método físico más de conservación que se emplea con un propósito tecnológico o sanitario», y asevera que la comida irradiada no le hace ningún daño a la salud y garantizan que mantiene el aspecto, el sabor y los nutrientes originales.
En ese sentido, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) determinó que la comida irradiada ayuda a prevenir enfermedades transmitidas por alimentos, como salmonella, cólera, listeriosis o infecciones por escherichia coli.
Para Ionics, la única empresa privada que irradia alimentos en el país, «los ensayos muestran que se puede pensar en triplicar la vida útil de las carnes rojas y blancas, o llegar a conservarlas hasta un año sin cadena de frío, combinando la irradiación con envasado al vacío y otras tecnologías. A su vez, el pescado puede mantenerse fresco por 45 días, en vez de 4».