Polémica por la ley de obstetricia

Luego de que la Cámara de Diputados de la Nación diera media sanción al proyecto de regulación del ejercicio profesional de la obstetricia, iniciativa que se aprobó con 167 votos positivos, 1 negativo y 3 abstenciones en la votación en general, la única legisladora que se opuso planteó sus dudas respecto al proyecto por el peligro que representa parir en un domicilio, sin el instrumental ni el equipo que si cuentan los hospitales, en caso de urgencia.

El texto contempla el marco general del ejercicio de la Licenciatura en Obstetricia. Entre los aspectos más destacados del proyecto figuran la posibilidad de que las y los obstetras puedan prescribir y colocar métodos anticonceptivos de larga duración. Además, les permite brindar asesoramiento y asistencia pre y post interrupciones gestacionales con el fin de mejorar la calidad de la salud de las personas usuarias en todas las etapas del ciclo vital de su salud sexual y reproductiva.

El único voto en contra en el recinto fue de la diputada nacional, Lucila Lehmann (Cambiemos – Santa Fe), quien sostuvo que si bien esta a favor de brindar un marco normativo, señaló los riesgos de que la ley tal como este derive en una  precarización  del servicio médico.

«A partir de la aprobación de esta ley, los Licenciados en obstetricia podrían atender partos en domicilios, medicar según vademécum obstetrico, cómo por ejemplo el Oxaprost, hacer exámenes y hasta colocar DIU. Lo considero un error porque los licenciados en obstetricia son auxiliares de los médicos y son estos quienes pueden realizar prácticas según lo que aprenden en su carrera y practican en las residencias de gineco obstetricia, ello sin dejar de mencionar el juramento hipocrático que los médicos prestan que define un estandar ético que nunca puede ser dejado de lado», amplió.

«El proyecto contempla la interpretación de exámenes complementarios de diferentes tipos. Sin embargo, los obstetras no están preparados para poder interpretar y diagnosticar, esto es competencia de los médicos. Lo que nos genera una señal de alerta, es que los obstetras no están formados tampoco para enfrentar y solucionar urgencias o emergencias que puedan aparecer como consecuencias de las praxis, por ejemplo casos de hemorragias por desprendimiento de placenta, alergias o reacciones anafilacticas por fármacos, perforaciones de útero por colocación de diu, entre otros. A su vez, la habilitación a los obstetras a que puedan realizar atención domiciliaria también puede probocar alto riesgo de muertes de perinatales, como ocurria en el pasado».

«Estoy decididamente a favor de confirmar un marco legal a la obstetricia cómo también a otras ramas de los servicios de salud. Pero esta ley debe ajustarse las competencias que son privativas de la actividad y no extenderse en permitir prácticas propias de la medicina a quienes no son médicos. Debemos procurar que la medicina que se brinda al ciudadano sea atendida por profesionales médicos. Cualquier otra alternativa sería un retroceso en términos de salud pública.»

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