El Gobierno se encuentra preparando un nuevo índice de pobreza que, tal como indican fuentes oficiales, no se base solamente en los ingresos, un tipo de medición de alta volatibilidad que no siempre considera otras necesidades básicas insatisfechas.
Tal como consigna Clarín, este índice estará a cargo del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, que depende de Presidencia, y se establecería por decreto. El registro del Consejo será multidimensional e incluirá, entre otros puntos, la hogarización y acceso a la escolarización, que no dependen del Ministerio de Desarrollo Social pero que el organismo deberá articular.
El Consejo también administrará el Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (Syntis), la base de datos en la que se cargas los diferentes asignaciones nacionales y provinciales, y el Sistema de Información, Evaluación y Monitoreo (Siempro).
Vale destacar que en la nueva medición no intervendría el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), para no quitarle relevancia a los números actuales de pobreza (28,6% según el organismo que conduce Jorge Todesca) y que parezca una maniobra política.
Según informaron desde la Casa Rosada, estos cambios “permitirán saber cómo una política le cambió la vida a una persona” y se va a destacar la mayor inversión social que realiza la administración de Mauricio Macri.