La reforma previsional impulsada por el oficialismo tendrá un impacto directo en la actualización de los haberes que cobrarán los jubilados, el cual será más drástico de lo anunciado.
El proyecto de ley que se tratará en el Congreso, implica que las jubilaciones y otras prestaciones de la seguridad social suban cada tres meses por el índice de precios al consumidor y sólo en el segundo trimestre de cada año, se les aplicará un 5 por ciento de la variación porcentual real del PIB. Por lo tanto, si la economía argentina crece 2 puntos, los jubilados tendrán apenas un 0,1 de aumento real; unos 7 pesos de la mínima actual.
La diferencia entre la fórmula actual y la propuesta es tan a su vez más amplia porque genera un desfase de hasta medio año, por lo que en términos reales, el ingreso vendrá muy retrasado de los precios. Tomando la base de este año, en marzo de 2018 se ajustarían un 5,2%, mientras que con la fórmula actual fue del 12%, más del dobl.e
Además, el proyecto tal como está hoy retrasa la edad jubilatoria hasta los 70 años, 10 más que el actual régimen para mujeres y 5 más que en el de hombres; lo que implica que 40 mil personas continuarán trabajando cada año.
Finalmente, se eliminarán los tope de 11% del sueldo sobre el que se realiza el descuento jubilatorio y se eliminarán el tope jubilatorio que en la actualidad es de $53.090.