Este martes 15 se publicó en el Boletín Oficial de la República Argentina el decreto 652/17 con firma del presidente Mauricio Macri y del jefe de Gabinete Marcos Peña que autoriza al ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, a «clausurar ramales ferroviarios en forma definitiva y proceder al levantamiento de las vías y demás instalaciones ferroviarias». La reacción de trabajadores ferroviarios y usuarios preocupados no se hizo esperar.
El segundo artículo del decreto establece que “los rieles, durmientes, aparatos de vías y el resto de los bienes muebles que compongan la infraestructura ferroviaria que se encuentra ubicada en el sector que se resuelva remover, quedarán en poder de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias del Estado”.
Ante los inmediatos cuestionamientos y manifestaciones de preocupación por el alcance del decreto, fuentes de la cartera de Transporte descartaron que haya intención de clausurar ramales y explicaron que la medida se adopta para “aliviar el trámite burocrático” necesario para de “mínimas desafectaciones”, que hasta el momento requerían de la autorización del Poder Ejecutivo.
Estas “desafectaciones” mínimas podrían entenderse en el marco de los proyectos urbanización de los asentamientos en la Ciudad de Buenos Aires, que a veces se encuentran atravesados por antiguos tendidos férreos que es necesario levantar para pavimentar las calles o poder avanzar con otras construcciones. Desde Transporte pusieron como ejemplo el tramo de vías en desuso que hay en la estación de la línea Urquiza Federico Lacroze, que serán desafectadas para abrir una calle, en el marco de la urbanización de la villa Fraga, en el barrio de Chacarita.
Pero las explicaciones oficiales no tranquilizaron a nadie ya que el decreto se apoya en una ley de 1957, sancionada durante la vigencia del llamado «Plan Larkin» de racionalización de la red ferroviaria durante el frondizismo. En un contexto marcado por rumores acerca del inminente cierre del ramal Puente Alsina-Aldo Bonzi de la línea Belgrano Sur y de otros servicios que el gobierno pueda considerar como «no rentables» un anuncio que le permite al ministro Dietrich el cierre discrecional de ramales.
Los gremios ferroviarios difundieron este miércoles un comunicado conjunto en el que se declaran en “estado de alerta y sesión permanente” ante la posibilidad de cierre de ramales. El texto fue firmado por los secretarios generales Omar Maturano (La Fraternidad), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Raúl Epelbaum (Asociación de Señaleros de Ferrocarriles Argentinos, A.S.F.A.) y Adrián Silva (Asociación de Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos, A.P.D.F.A.). Sasia además anticipó ayer desde su cuenta de Twitter que “si la política gubernamental apunta al achicamiento del sistema ferroviarios nos pondremos al frente de la lucha”.
Los ferroviarios también manifestaron su convicción de que “si queremos y creemos en el desarrollo del país, se debe indefectiblemente reactivar e invertir en el sistema ferroviario”. Y concluyeron: “Vamos a defender no solo los ramales activos de cada una de las líneas ferroviarias, tanto de pasajeros como de cargas, sino que vamos a trabajar incansablemente para que los ferrocarriles sean la columna vertebral del transporte en la Argentina”.