El objetivo de la iniciativa, presentada por la diputada nacional, Lucila Lehmann (Cambiemos – Santa Fe), es garantizar que al menos un modelo de cada prenda que se comercialice se ofrezca en todos los talles existentes.
Para eso se propuso la realización por parte del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) de un estudio antropométrico en todo el país para basar en sus resultados la escala oficial de talles a utilizar. Dicha escala es la que será de seguimiento obligatorio al momento de determinar los talles de las prendas que se comercialicen
Según Lehmann, autora del proyecto, “actualmente los talles que se comercializan no se asemejan a la contextura física de los clientes, sino que estos se sienten obligados a adaptarse a lo que encuentran en dichos establecimientos, los cuales responden a estereotipos de belleza más delgados que los de nuestro país y algunos de ellos determinados conforme a sistemas de talles basados en estudios antropométricos de otros países del mundo”.
Esta situación causa dos problemas fundamentales que el proyecto pretende combatir: “El primero es el incremento de enfermedades y desordenes alimenticios que se generan en los consumidores de prendas, entre los cuales se destacan las mujeres adolescentes”, sostuvo la diputada santafecina. “Según una encuesta de la organización Anybody, el 65 por ciento de las personas tienen dificultad para conseguir ropa adecuada a su talle. De esa proporción, el porcentaje llega a 95 por ciento cuando se trata de prendas femeninas”, agregó Lehmann.
A su vez, el proyecto busca la armonización de la innumerable cantidad de sistemas de talles existente, dado que en la actualidad depende de cada proveedor, lo cual no solo confunde al consumidor, sino que hace aún más insostenible el fundamento en los cuales estos proveedores se basan al momento de definir los talles de sus prendas. En una nota de Télam del año 2015, también se detalla que el 84 por ciento de las personas consideró que su talle real está 2 o más talles por encima del que perciben como ideal.
Por último, considerando a los pequeños y medianos comerciantes minoristas que ven dificultosa la posibilidad de tener variedad de prendas de todos los talles, solo se exigirá que tengan al menos un modelo de las prendas que vendan en todos los talles a disposición de los que consumidores. Asimismo, estas deben variar cada 6 meses en función de los cambios de estacion. (primavera/ verano y otoño/ invierno).