Entre otros numerosos recortes que contempla el proyecto de Presupuesto 2019 que esta semana envió el Gobierno nacional al Congreso, hay una cláusula sorprendente en relación con los beneficiarios de la Pensión Universal para los Adultos Mayores (PUAM). En la propuesta oficial se modifican los requisitos para acceder al programa y ya no se permitirá tener otro ingreso mientras se cobra la prestación que equivale al80% de la jubilación mínima.
El proyecto también propone incorporar evaluaciones socioeconómicas y patrimoniales a los postulantes al beneficio, afirmando que la decisión obedece al objetivo de “asegurar el acceso a las personas que presenten mayor vulnerabilidad”.
Así, el proyecto de Presupuesto 2019 logrará restringir aún más el acceso a la PUAM (hoy cobrada por aproximadamente 100 mil personas) y eliminará la posibilidad de que la cobren los beneficiarios que tenían alguna otra fuente laboral como complemento de estos ingresos de alrededor de 6 mil pesos mensuales. Sólo se mantiene vigente la cobertura de salud y servicios a través de PAMI y a las líneas de créditos que ofrece el Anses para jubilados.
El diputado PRO Luciano Laspina, presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, consideró que “hay cosas que no se consideraron cuando se creó la PUAM. Una es la condición socioeconómica del demandante, porque tenía un fin solidario para quien no tiene otro ingreso, por eso habrá filtros patrimoniales, no es para dárselo a quien tenga poder adquisitivo, tenga una renta por ejemplo”.
Según abogados previsionales que analizaron la disposición, la propuesta del oficialismo supone un grave retroceso en cuanto a la cobertura previsional de los adultos mayores. El abogado especialista Christian D’Alessandro consideró que “lo que van a hacer es convertirla en incompatible con una fuente de ingresos, por lo que van darle un carácter más asistencial, como si fuera una pensión no contributiva a la vejez”.