La nueva corrida del dólar, que llevó a la divisa estadounidense a tocar los 48 pesos, superando el techo histórico marcado en diciembre del año pasado, anticipa un nuevo impacto en las mediciones de inflación del mes de mayo y pone en cuestión el “pacto de caballeros” del oficialismo para congelar los precios de algunos productos esenciales por seis meses.
La nueva debacle cambiaria, aun año exacto de la que obligó al gobierno de Mauricio Macri a volver al Fondo Monetario Internacional (FMI), la nueva disparada del dólar se produce en un escenario nacional e internacional muy complicado. A nivel local, mientras en todas las encuestas se fortalecen los proyectos opositores, también crecen las versiones que impulsan un cambio de figuritas en el oficialismo hacia las elecciones de octubre, reemplazando a Macri por la gobernadora María Eugenia Vidal como candidata presidencial.
En el ámbito internacional, la desconfianza de los inversores en cuanto a las posibilidades del Gobierno de estabilizar la economía se hace patente con la subida del riesgo país a más de mil puntos, cifra récord desde 2014.
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Finalmente, luego de la intervención del Banco Central subiendo nuevamente las tasas y subastando 30 millones de dólares, el dólar cerró en 46. No se descartan nuevas subas en los próximos días, pero ya el aumento de 7% desde que el Gobierno anunció el paquete de medidas para fomento del consumo, implica que crujan las promesas de “congelamiento”. Sobre todo en lo que hace a los 64 “productos esenciales” presentados por el ministro de Producción Dante Sica como un “alivio” para las familias golpeadas por las cifras récord de inflación de más de 4% registradas durante marzo.
Es improbable que los productores, que recibirán el impacto de un inmediato aumento de costos por los insumos dolarizados (a lo que debe sumarse el inminente aumento de los combustibles de hasta 8%), vayan a sostener los precios acordados por otros 6 meses, trabajando a pérdida sólo para cumplir con el “pacto de caballeros” anunciado por el ministro de Economía Nicolás Dujovne. En ese marco, tampoco sería extraño que las empresas gasíferas y eléctricas también planteen la necesidad de un nuevo ajuste tarifario, terminando de destruir las promesas oficiales.
Aunque desde la Cámara Argentina de Supermercados ratificaron la vigencia del acuerdo, el analista Christian Buteler recordó que “los empresarios habían puesto como condición para mantener los precios esenciales que el dólar esté estable pero, desde que hicieron el ‘pacto de caballeros’ hace una semana el dólar sube casi 7%”. “Así los precios esenciales mueren antes de nacer”, concluyó el especialista. Hace pocos días también el empresario Martín Cabrales advirtió, luego de reunirse con el presidente Macri, que el programa permanecería “vigente” sólo en la medida en que “se mantengan las variables económicas”.
Ya antes de la disparada del dólar de este jueves eran muchos los economistas que anticipaban una inflación superior al 5% para el mes de abril y de más de 45% para el año. Ahora la proyección de fuerte aumentos en el IPC se amplía a mayo, mes en el que se comenzará a sentir con mayor claridad la transferencia del aumento del dólar a los precios de productos y servicios.