Las autoridades de la empresa Puma aseguraron que, debido a la caída de consumo y a la apertura de importaciones, tomaron la decisión de cerrar sus plantas y que de ahora en adelante importarán los productos.
«El miércoles por la mañana hubo una reunión con funcionarios nacionales y provinciales, legisladores, gremialistas y representantes de Puma en la Argentina, y se supo que la decisión del cierre definitivo es de Alemania por como está el país”, contó Franco Valdés, despedido de la planta de Sanagasta, La Rioja, en diálogo con Radio 10.
En ese sentido, el diputado nacional por el justicialismo, Luis Beder Herrera, atribuyó el cese de la actividad -que originó el despido de 130 operarios en La Rioja, Sanagasta y Chilecito- al incremento de “la importación” dispuesto por el gobierno nacional. Acto seguido añadió que “no se puede contra la importación de calzados, contra las dos empresas competidoras de Puma que son Nike y Adidas, que sólo arman o importan zapatillas armadas, mientras que Puma fabrica el calzado y la capellada”.
Desde el ministerio de Producción de la Nación solo atinaron a sugerirle a La Rioja que se puede crear una SAPEM (una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria). Además, se acordó un pago de un subsidio de la Nación para los trabajadores despedidos durante seis meses y un aporte a futuro para el impulso inicial de la eventual SAPEM.