Un sondeo realizado por la CAME entre pequeños y medianos empresarios, dado a difusión en las últimas horas, establece que los mismos destinan, en promedio, un 42 por ciento de los ingresos por ventas al pago de impuestos.
El sondeo fue realizado entre 250 industriales de distintos sectores económicos y pone de manifiesto la carga tributaria «fenomenal» que afecta la continuidad de las Pymes en la Argentina actual.
«En algunos productos la incidencia de aranceles sobre el precio final supera el 50%», advirtió el informe realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
«Las cifras que revelan los propietarios de pymes son bastante coincidentes con los análisis más meticulosos que se hacen al desagregar los valores de cada producto», indicó el estudio.
CAME consideró que la problemática se debe a «un sector informal muy grande y en crecimiento ya que se estima que entre 35% y 40% de la economía se mueve en el incumplimiento».
Apuntó también a «necesidades fiscales crecientes de provincias, municipios y del mismo gobierno nacional, que fue llevando a la suba de alícuotas y el agregado de nuevos aranceles».
Además, puntualizó que hay «un sistema tributario emparchado año tras año, según las visiones particulares de los gobiernos en el país, sin sentarse a planificar los primordiales principios».