Después de que el jueves el jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires Felipe Miguel sugiriera en declaraciones radiales que la cuarentena en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) podría extenderse hasta el mes de agosto, este viernes el ministro de Salud porteño Fernán Quirós explicó cuál es el índice que toman en cuenta los gobiernos para decidir la apertura o no de la fase de aislamiento social.
Según Quirós, el factor R0 es un indicador que se estima en función de la población y mide la intensidad de una enfermedad infecciosa, que cuando se encuentra por encima de 1 indica que la enfermedad se encuentra en ascenso, por lo que es necesario mantener una cuarentena estricta, y cuando está por debajo de esa cifra es señal de que la cuerva está bajando, por lo que pueden comenzar a flexibilizarse medidas. En la actualidad el R0 de la Ciudad se encuentra entre 1.3 y 1.4.
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“Todas las medidas que adoptamos buscan bajar ese número. Y el día que notemos que empezó concretamente a bajar, quiere decir que hemos pasado el pico y estamos en el momento más adecuado para empezar a desandar la cuarentena”, detalló el funcionario.
Luego puso como ejemplo que Alemania levantó su cuarentena con un R de 0,6, Italia con 0,9 y España con 0,8. En la mayoría de las grandes ciudades del mundo el fenómeno fue similar: entre el momento de la aceleración y la vuelta a la normalidad pasaron entre 6 y 10 semanas. En base a estos cálculos se anticipó que la cuarentena podría extenderse hasta agosto.
Sin embargo, Quirós aclaró que el cálculo no es exacto, ya que Argentina podría estar atravesando esta semana su pico en vez de llegar a mediados o fines de junio, por lo que la cuarentena podría comenzar a flexibilizarse antes. Al respecto, sugirió evitar la idea de una “nueva normalidad”: “A mí me parece que esta pandemia le ha traído a todo el mundo tamaño dolor y ha generado y seguirá generando tamaña disrupción en los derechos y costumbres de todos los pueblos que no nos permite pensar que todo esto va a seguir como era antes”.
“Nadie pasa tamaña crisis sin reflexionar qué está pasando y qué nos pasó. Deberíamos hablar de una profunda reflexión de qué le pasa al universo, qué le pasa a la tierra, qué nos pasa a las personas, qué le pasa a los países”, añadió. Y concluyó: “Todo el mundo está angustiado después de pasarla tan mal, ¿No vamos a aprovechar para reflexionar un poco para pensar como estábamos actuando como personas, como países, como ciudadanos? Si hay algo que demostró esta pandemia, es el nivel de interdependencia que tienen todos los países. Miren la pobreza, el hambre, la marginalidad y la muerte que generó un virus que nació en una ciudad ignota de China. Si no comprendemos eso, no aprendimos nada”.