En el debate del panorama económico argentino, hay un elemento que suele quedar en un segundo plano y tiene que ver con la situación fiscal de las provincias. Sus esquemas de ingresos y gastos propios, la reciente renovación del Consenso Fiscal y un derivado del proceso de endeudamiento del gobierno macrista: la toma de préstamos en dólares por parte de las provincias.
Algunos datos a tener en cuenta al analizar la situación económica de las provincias, considerando registros oficiales hasta abril 2021: en 17 provincias, se registró un incremento de 37% interanual en los ingresos propios, un 5,5% superiores a los de igual mes de un año prepandemia, 2019. Y esto sucedió por la suba de alícuotas en Ingresos Brutos que se produjeron en 2021, tras la suspensión del Consenso Federal que se había instrumentado a partir de 2018.
Del lado del gasto, con datos del primer trimestre, la mayor suba se registra en Salta (8,4% interanual en términos reales), la mayor baja en CABA (-13,5%) y en Córdoba no hubo cambios respecto a igual período de 2020.
Con respecto a los ingresos, tomando en cuenta el período enero-abril 2021, la mayor suba interanual real se da en Misiones (25%), seguida de La Rioja (20%) y San Luis (19%). En el otro extremo, los menores aumentos fueron en CABA (1,0%) y en Santa Cruz (2,4%). En Córdoba la suba real fue del 17% en el primer cuatrimestre, del 8% en Buenos Aires y 7% en Mendoza.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, al primer trimestre 2021 mostró superávit gracias a la recepción de fondos que no se recibían en el primer trimestre 2020, como el Fondo de Fortalecimiento Fiscal creado en ese año y por la mejora de la recaudación tributaria por el repunte de la actividad económica. Así, se obtuvo un superávit financiero de $38.147 M, un superávit primario de $45.643 M y, un superávit económico de $47.756 M.
Los ingresos totales ascendieron a $416.068 M en la primera parte del año. De este modo, de acuerdo a datos oficiales, aumentaron 48,1% con respecto al mismo período de 2020. Los recursos tributarios alcanzaron los $321.427 M, mostrando una suba de 59,1% i.a. Dentro de estos, los recursos tributarios propios crecieron 56,7% i.a. y los recursos tributarios de origen nacional lo hicieron en 62,2% i.a. El Impuesto sobre los Ingresos Brutos, principal fuente de ingresos de la provincia, que reflejó una suba interanual del 48,1%.
La Ciudad de Buenos Aires, también en el primer trimestre, tuvo superávit: desde Hacienda remarcan que el GCBA contó con ingresos corrientes por 466.564,49 M y gastos por 389.787,55 M, con una diferencia de 76.776,94 M. El peso de la recaudación tributaria fue clave en este ítem:420.182,3 M, mientras que las transferencias corrientes estuvieron en el orden de los 28.464,29 M. En Santa Cruz se observó una caída en su recaudación propia en el primer cuatrimestre, del orden del 11%.
Esta foto puede modificarse a partir de 2022. Sin posibilidad de lograr un número en el Congreso que le permita modificar sustancialmente el esquema tributario nacional, la opción del Gobierno se basó en la extensión del Consenso Fiscal, que data de 2018 y no deja de ser un remedio incompleto para la mayor deuda estructural del sistema político argentino en términos económicos: la actualización de las condiciones de la Coparticipación Federal. El mecanismo, complejo y trabajoso requiere de un consenso absoluto entre la Nación y las 24 jurisdicciones, incluyendo a la Ciudad de Buenos Aires.
En lo que va del proceso constitucional, desde 1983, solo hubo parches, de los cuáles se destacan:
-La quita de fondos a la provincia de Buenos Aires, por parte del gobierno radical de Raúl Alfonsín, cuando era gobernada por el también radical Alejandro Armendáriz.
-La «devolución» de esos recursos, a través del denominado Fondo de Reparación Histórica (que contenía además el viejo reclamo bonaerense desde la conformación de la Ciudad comno Capital Federal). Eran los tiempos de Carlos Menem y su compañero/rival del justicialismo Eduardo Duhalde.
-La tensión entre Mauricio Macri y la por entonces gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, donde la ahora diputada porteña reclamaba ya durante el primer año de su gestión, un retroactivo del Fondo del Conurbano y la actualización de esos recursos. En 2016 y en 2019, el gobierno de Vidal amenazó con llevar el reclamo a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Falta de paridad y récord de intendentas en la provincia de Buenos Aires
-El decreto de Macri transfiriendo fondos a la Ciudad de Buenos Aires, donde gobernaba Horacio Rodríguez Larreta, sacándoselos a la Provincia donde gobernaba Vidal.
-La devolución, con otro decreto de Alberto, de los fondos entregados a la Ciudad que volvieron a la Provincia en medio del levantamiento policial a finales de 2020.
Además, reclamos de provincias como San Luis y Santa Fe, que llegaron al máximo tribunal con fallos favorables a las demandas de las provincias. En el caso del distrito puntano, en los últimos días del gobierno de Cristina en 2015, por lo cual ya desde la época de los primeros pactos fiscales de Macri, el gobierno de Alberto Rodríguez Saa no acompaña con su firma porque no renuncia a los reclamos judiciales.
Santa Fe tuvo su fallo en los primeros días de diciembre de 2021 y el gobierno de Omar Perotti se vio favorecido con el OK de la Corte para cobrarle al Estado Nacional unos 86 mil millones de pesos, en concepto de recortes a la coparticipación. Como se puede ver, un sistema federal con fuerte centralidad de Buenos Aires (gobierno nacional), es un problema estructural de la Argentina. Se advierte en épocas de bonanza, pero se agudiza en tiempos de crisis. Los optimistas ven en las situaciones complejas, una oportunidad. Los realistas, advierten que la historia se repite.