Julio De Vido recibió una mala noticia esta semana: la Cámara Federal de la Ciudad de Buenos Aires reabrió una causa contra él por presuntas «dádivas» al Poder Judicial mediante la entrega de computadoras y televisores a fines de 2015.
Cabe señalar que por esta causa el ex funcionario había sido sobreseído pero la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, decidió apelar la medida. Para el camarista de Casación Juan Gemignani, quien impulsó la denuncia, fue llamativo que el ministerio de Planificación enviara artículos tecnológicos como parte de un convenio firmado con el Consejo de la Magistratura, habida cuenta de las causas penales que De Vido tenía abiertas en el fuero penal federal porteño.
Según la Cámara Federal, De Vido debe ser investigado por «la posible comisión de los delitos de administración fraudulenta, malversación de caudales públicos y/o violación de los deberes de funcionario público» y «no se ha esclarecido el trámite realizado por el entonces Ministerio de Planificación desde el inicio para la obtención y entrega de los bienes, si se efectuó una solicitud previa en tal sentido y como consecuencia de ello el concepto por el cual fueron recibidos los elementos».