El exministro de Desarrollo Productivo reapareció en la escena para presentar su nuevo libro y analizó su estadía en el gobierno durante dos años y medio: «En ningún gobierno hubo este nivel de internismo».
Matías Kulfas cargó las tintas sobre los funcionarios que le jugaron en contra y confesó que en lo que duró en el puesto siempre hubo «guerras internas, bloqueos y boicots».
De esta manera, Matías Kulfas reavivó una polémica que aún acecha al Frente de Todos de cara a las elecciones de este año: el nivel de conflicto interno y fuego cruzado que provocó demoras y contradicciones en la toma de decisiones. “Yo revisé varios gobiernos, en todos los gobiernos hay internas, pero creo que en ninguno hubo este nivel de internismo. Porque vos podés tener un contexto muy complejo, pero si tenés un gobierno cohesionado, que tiran todo para el mismo lado, podés tener herramientas para afrontar esos problemas», advirtió sobre la falta de unidad. «Pero si pasa lo que pasó, que es un gobierno donde empiezan las guerras internas, abiertamente, no planteadas de manera cotidiana y donde empiezan los bloqueos y los boicots, es muy difícil que eso realmente resulte bien”, sostuvo.
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Kulfas brindó una serie de entrevistas con el motivo de la presentación de su libro en las cuales se refirió al kirchnerismo de forma contundente: «Durante los 8 años de Cristina no hubo ningún plan antiinflacionario. Más bien lo que hubo fue una negación total del fenómeno», disparó. “En Argentina la inflación reapareció en el año 2007, vamos 16 años ya con inflación, primero moderada, 25% por año, después un poquito más que moderada, 50%, y ahora estamos ya en un régimen de alta inflación, del cual ya no se sale gradualmente”, explicó.
El exministro de Desarrollo Productivo fue removido de su cargo en junio del año pasado en medio de una puja que mantuvo con el kirchnerismo y la propia vicepresidenta debido al congelamiento de las tarifas energéticas. Sobre este aspecto, le contestó a Cristina Kirchner y sus dichos en su acto en La Plata: “La semana pasada escuchaba que el problema son los pagos de deuda que se hicieron, entonces el superávit comercial se gastó en pagar la deuda privada de las empresas. La tercera parte de esa deuda que se pagó fue el sector energético. Si vos me preguntabas hace tres años, ¿cuál era el sector que más posibilidades tiene de generar muchos dólares para la economía argentina? Claramente es la energía. Y lo sigo pensando”, argumentó.
Finalmente, explicó los fundamentos de su reciente publicación titulada “Un peronismo para el siglo XXI»: “En el libro me refiero a lo que está ocurriendo con sectores del liberalismo económico, de Juntos por el Cambio, del ascenso de Milei, pero fundamentalmente me refiero a la fuerza política a la que pertenezco, que es el peronismo. Y lo que planteo, básicamente, es que está extraviado en muchos objetivos, que tiene, en muchas ocasiones, objetivos contradictorios que nos han impedido básicamente dos cosas que considero que son fundamentales: la primera, discutir un modelo de desarrollo, discutir e implementar, porque el siglo XXI ya empezó hace rato y seguimos discutiendo muchas cosas con parámetros viejos, de hace un tiempo”, explicó. “Necesitamos una visión peronista, del siglo XXI, para entender justamente cómo asimilar la producción a este fenómeno”, concluyó.