El Ministro de Energía, Juan José Aranguren selló una serie de acuerdos de lo más particulares, primero liberó el precio de los combustible, luego los congeló y dentro del periodo del supuesto congelamiento, permitió que aumenten.
La incoherente política llevada adelante por ex CEO de Shell, desembocó en un aumento sorpresa del 5% en todo el país, al que se podría sumar otro en julio de 3% y no descartan un tercer incremento en el mes de agosto.
Aranguren indicó que los nuevos precios llegan como «consecuencia de las negociaciones» encaradas con los Productores y Refinadores de petróleo crudo y comercializadores de naftas y gasoil en el país.
A su vez, en otra medida imprevisible, quien había destacado los beneficios de acoplar los precios al mercado internacional, estaría buscando fijar el precio del barril de crudo en 69,75 dólares.
Otra de las insólitas intentonas es establecer un cuadro de aumento de las naftas que podría llegar a ser del 3% mensual, hasta que finalice la gestión de Macri, dejando en ridículo las ya obsoletas pautas de inflación.