La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal llevó adelante una reunión con los 68 intendentes de Cambiemos para relanzar la campaña electoral en la provincia y tratar de remontar los 17 puntos de diferencia que le sacó el candidato del Frente de Todos, Axel Kicillof, en las PASO del 11 de agosto.
El encuentro se realizó en un gran salón de La República de los Niños, en medio de un fuerte operativo de seguridad. Participaron de la reunión también el vicegobernador Daniel Salvador, el jefe de campaña y jefe de gabinete de Vidal Federico Salvai, el secretario general de la Provincia de Buenos Aires Fabián Perechodnik, el subsecretario de Asuntos Municipales Alex Campbell, el candidato a diputado nacional Cristian Ritondo y numerosos funcionarios provinciales.
Intendentes de Juntos por el Cambio se quieren «sacar» de encima a Macri y Vidal
Vidal le pidió a los jefes comunales que “estén más cerca que nunca de la gente” y a “interpretar el mensaje de los vecinos” en lo que resta de la campaña. Desde los mandatarios se dejaron oír claras críticas al rol del jefe de Gabinete Marcos Peña en cuanto a la estrategia electoral y, en particular, a la decisión de no desdoblar la elección bonaerense, lo que hizo pesar muy claramente la imagen negativa del presidente Mauricio Macri en el territorio provincial. Otro tema recurrente en las intervenciones fue el pedido de reforzar las partidas presupuestarias para garantizar los aumentos salariales y el medio aguinaldo sin problemas.
Después de las intervenciones de los intendentes, Vidal hizo uso de la palabra para el cierre del encuentro, destacando que ya no tenía sentido el ejercicio contrafáctico de pensar qué hubiera podido pasar si las elecciones se hubieran desdoblado y llamando a redoblar esfuerzos colectivos hacia octubre.
De todos modos, tal como se venía anticipando, la estrategia provincial apuntará a ultra municipalizar la campaña, tratando de centrar la discusión en los temas locales con un discurso “vecinalista” y alejándose lo más posible del Gobierno nacional y de la figura de Mauricio Macri. Según los casos, esto también podría implicar también una menor referencia a Vidal.
La necesidad de reformular completamente la campaña del oficialismo en la provincia se explica por la debacle electoral de las PASO, que registró derrotas en casi todos los municipios gobernados por dirigentes de Juntos por el Cambio, con las únicas excepciones de Gustavo Posse (San Isidro) y Jorge Macri (Vicente López). El voto castigo se hizo sentir incluso en el núcleo sojero de la provincia, cuando desde el oficialismo se consideraba al campo como un aliado automático.