Desde las 8 de la mañana de este lunes comenzaron los cortes en protesta contra el proyecto de ley de reforma previsional que el Gobierno intentará tratar nuevamente en la Cámara de Diputados. Los trenes hacia la ciudad dejan de funcionar a las 9 de la mañana, la CGT convoca a un paro desde el mediodía aunque sin involucrar a los gremios de transporte automotor, los movimientos sociales prevén concentraciones en los accesos a CABA y ya comenzaron a reunirse manifestantes en algunos de los diversos puntos de convocatoria previstos para luego marchar hacia la concentración frente al Congreso a partir de las 14.
Además del paro de la CGT a partir de las 12, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro nacional en todas las provincias. La Central de Trabajadores Argentinos (CTA), la CTA Autónoma y la Corriente Federal Sindical conducida por el bancario Sergio Palazzo ya adelantaron su adhesión al paro y movilización. Además del paro en diversos ramales ferroviarios que confluyen en Capital (según fuentes sindicales, con presiones gubernamentales para complicar el traslado de manifestantes desde el conurbano a la convocatoria de protesta) se confirmó la adhesión al paro de los trabajadores de Aerolíneas Argentinas y Latam, lo que obligó a reprogramar numerosos vuelos. Además de convocar a movilizar, los gremios aeronáuticos plantearon su más “enérgico rechazo a las reformas laboral y previsional” porque “sin ningún lugar a dudas generarán degradación de condiciones laborales, pérdida de garantías y absoluta flexibilización y precarización para todos los jubilados y trabajadores” del país.
Luego del fracaso de la sesión del jueves pasado, que fue acompañada por una fuerte represión contra los manifestantes por parte de la Policía Federal y de Gendarmería, el Gobierno evaluó la posibilidad de aprobar la reforma previsional por Decreto de Necesidad y Urgencia, pero luego de una reunión de emergencia con algunos gobernadores el día viernes, finalmente decidió “darle otra oportunidad” al tratamiento parlamentario de la ley. Además, se comprometieron a pagar un bono compensatorio a los jubilados que ganan hasta 10 mil pesos.
Ante el repudio generalizado por las imágenes de la brutal represión del jueves, que dejó a decenas de heridos incluyendo diputados y periodistas, y las subsiguientes críticas a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, se decidió que esta vez el operativo de seguridad esté a cargo de la Policía de la Ciudad, que desplegará a más de mil efectivos para tratar de controlar posibles incidentes en una marcha que se prevé multitudinaria. Ya desde la tarde del domingo se comenzó a vallar el Congreso en una cuadra a la redonda, como en jueves anterior, con el objetivo de impedir que las columnas que marchen por Callao puedan desembocar directamente en la plaza.
Los primeros puntos donde comenzó a concentrarse militancia en espera del horario de confluencia en la Plaza de los Dos Congresos son la esquina de Corrientes y Callao y el Obelisco, donde ya a partir de las 9 de la mañana comenzaron a desplegarse las banderas del Partido Obrero y de otras organizaciones de izquierda. En diversos accesos a la ciudad también se están convocando los adherentes a movimientos sociales como la CTEP, Barrios de Pie o la CCC.
Daniel Menéndez, uno de los referentes de Barrios de Pie, consideró al respecto: “El bono compensatorio no genera ninguna compensación significativa con respecto a la quita, o sea que se mantiene un despojo importante que es la razón por la que hay este malestar”. En cuanto a las actividades previstas para este lunes por la organización, explicó: “Vamos a movilizar a las 12, pero será una movilización masiva y en paz, sin cortes. Tiene que ser una movilización que exprese el repudio y rechazo contra este paquete de leyes, en especial la reforma previsional que atenta a los jubilados y la Asignación Universal por Hijo”.