Tras una reunión en la que participaron el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ministros, el titular de la ANSES Emilio Basavilbaso y legisladores de Cambiemos, se determinó que no existan cambios en la reforma previsional que ya cuenta con la aprobación del Senado.
Además, el proyecto posee el apoyo de Elisa Carrió, algo que distintas fuentes oficiales se han encargado de dejar en claro: «Logramos convencer a la Coalición Cívica y el proyecto avanzará sin cambios en Diputados», indicaron. En el cónclave, fue clave el papel que desempeñó el funcionario a cargo de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien persuadió a los diputados diciendo que, según sus cálculos, las jubilaciones aumentarán en 2018 alrededor de un 5 por ciento por encima de la inflación.
Sin embargo, el Gobierno admitió que con la fórmula nueva la suba de marzo será menos: cerca de 6%, contra más de 14% que daría con la fórmula aún vigente. Y abrió una polémica: según el oficialismo, esa diferencia se compensa luego. Según los especialistas no.
«Ataca cuatro grandes temas, la reforma previsional, uno de los cuales es la movilidad jubilatoria, modifica los índices que la ley actual de la movilidad jubilatoria establece. Otro de los temas es el índice de actualización de las remuneraciones que se toman en consideración para determinar el haber inicial que es la base sobre la cual después se van a aplicar las movilidades futuras», afirmó la doctora especialista en temas previsionales María Emilia Carrroza.
Luego, estableció: «La tercer parte es todo el sistema de garantía de la jubilación mínima que hace grandes modificaciones que van a perjudicar muchísimo y otra de las modificaciones que propone es un cambio en la ley de contrato de trabajo que transforma la posibilidad del régimen del empleador en la intimación a jubilarse, es decir a iniciar los trámites para lograr la prestación jubilatoria».