El equipo de Mauricio Macri viene trabajando en la renovación de la concesión del puerto, en la cual se detectaron una serie particularidades tendientes a favorecer a su amigo del alma, Nicky Caputo; quien busca que el puerto de Buenos Aires sea gestionado por una empresa de Singapur, en donde se desempeña como consúl desde el año pasado.
Pese a que la concesión del puerto vence a mitad de 2020, la Casa Rosada busca que el próximo 2 de octubre sea adjudicada la concesión para la cual se unificaron los contratos de 3 operadores de las 5 terminales. Además, si bien la idea original preveía dos operadores, ahora el pliego prevé uno sólo, creando de esa manera un monopolio en un nodo central del comercio exterior nacional.
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El primer anuncio al respecto fue para principios de 2017, realizado por Gonzalo Mortola, Interventor de la Administración Nacional de Puertos, hombre de Jose Torello, miembro de la mesa jurídica de Macri; quien no posee antecedentes portuarios de algún tipo a excepción de coordinar tareas sociales en la Villa 31.
Todo hace suponer que la potencial nueva gestión que se hará cargo del Puerto de Buenos Aires, se encargue de desactivar “la bomba de tiempo” que representa enfrentar obras importantes a medio hacer, un monopolio incipiente, y un Estado Nacional que no va a estar en condiciones de aportar la financiación que debería para asumir por los compromisos de la nueva licitación.
No son pocas las fuentes que señalan que Caputo tuvo un rol clave para que la operadora portuaria PSA participara de la licitación prevista del puerto, algo que le mencionó Mauricio Macri al primer ministro de Singapur, Lee Hsieng Loong, en Buenos Aires durante su visita a propósito de la Cumbre del G20.
Se trata de un potencial negocio millonario que, además, quedará en manos de una sola firma al contrario de lo que sucede en la actualidad, en la que una UTE conformada por Terminales Río de la Plata SA, APM Terminals y Bactssa, gestiona el lugar. Y se agrega, sospechosamente, que la Administración General de Puertos contrató de manera directa, por medio de la resolución 129/16 a la firma ALG, dependiente de la española Indra, para que redactara los pliegos de licitación, con datos que nunca fueron difundidos en público.
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Según se estipula, el puerto se extenderá hacia el río, buscando aumentar el nivel de carga y descarga, pero no se conoce un informe de impacto ambiental alguno para dar cuenta cómo afectará el área y los materiales que se utilizarán. A su vez, especialistas reconocen que el desembarcadero es viejo pero es fundamental un estudio donde se detallen las modificaciones que se deben hacer.
Incluso, la firma que se quede con el puerto se encargará del control del desembarcadero en Puerto Madero, una de las zonas más exclusivas de Buenos Aires. La principal oferente, y tras los cambios que se llevaron a cabo en el pliego de licitación, sería PSA de Singapur, la cual, de acuerdo a lo que trascendió, la nueva explotación se extendería por 35 años, con posibilidad de añadirles otros 15 años, con lo que caducará recién en 2069.
Los trabajadores del lugar ya mostraron disconformidad ya que creen que al reducir la cantidad de operadores bajará la cantidad de empleados, algo que fue desmentido por el interventor de Puertos de Buenos Aires, Gonzalo Mórtola.
A su vez, desde el PJ, sospechan que la licitación de la obra para ampliar el puerto fue “direccionada» y solicitaron, la concurrencia a la Cámara de Diputados del ministro Guillermo Dietrich y del administrador general de Puertos, Gonzalo Mórtola, y que el Ministerio de Transporte brinde información sobre la licitación del Puerto de Buenos Aires, ante la sospecha de que se están cometiendo una serie de irregularidades en el proceso.
El vicepresidente de la Cámara de Diputados, José Luis Gioja, a través de un proyecto legislativo que lleva el número D-3184-2019, solicita la presencia en el Parlamento de Dietrich y Mórtola para que respondan sobre las razones que motivan la reducción de tres operadores portuarios a sólo uno; las motivaciones para extender la licitación a un plazo de 50 años; por qué no se han realizado los estudios de impacto ambiental, ya que se prevé la construcción de una nueva Terminal ganándole espacio al Río de la Plata; qué medidas se tomarán para garantizar la participación de los trabajadores en el proceso licitatorio y la continuidad laboral de los mismos.
En tanto, mediante un pedido de información pública presentado por Rodolfo Tailhade, en línea con lo planteado por Gioja, también solicita que se remita copia de la Resolución 129/16, por la cual se contrató de manera directa y por 700.000 dólares a la española Indra para la “estructuración, promoción y concurso de terminales de contenedores del Puerto de Buenos Aires”.
“Hay un direccionamiento notorio de la licitación para que la gane PSA, una empresa de Singapur cuyo lobbysta en Argentina es el cónsul del país asiático, Nicolas Caputo, el hermano de la vida de Mauricio Macri”, sostuvo Tailhade, y remarcó que “pretenden abrir los sobres de las ofertas en octubre y entregar la concesión en noviembre; está claro que Macri y sus amigos se quieren quedar con una de las licitaciones más importantes de la historia argentina antes de entregar el poder”.