Roldán Mendez: «Estamos debatiendo un Código Urbanístico que sienta las bases de los próximos años»

Victoria Roldán Mendez, la diputada de Vamos Juntos, dialogó con Informe Político en su despacho sobre el trabajo que realiza al frente de la Comisión de Planeamiento Urbano y los debates que giran en torno al nuevo código urbanístico. «Estamos trabajando capítulo a capítulo, tanto en asesores como en diputados. Este código sienta las bases de hoy y para los próximos veinte, treinta años», afirmó. También se refirió a las políticas de género que implementa el Gobierno de la Ciudad y explicó por qué se encuentra a favor del proyecto que despenaliza el aborto.

¿Cómo empezó tu relación con el PRO?

-Me sumé cuando tenía 19 años, en el 2006, de manera muy tímida. Estudiaba ciencias políticas en la universidad y me sumé por las ganas, la voluntad y la convicción de que desde la política se podía cambiar la realidad de nuestro país. Participé de la primera campaña de Mauricio Macri para jefe de Gobierno y a lo largo de estos años trabajé, primero, en el gobierno de la Ciudad cuatro años. Después fue miembro de la junta comunal número 13. Ahí no terminé mi mandato, renuncié, porque en 2013 integré la lista con el número 13, así que entré con lo justo. Y el año pasado renové mi banca con el puesto tres en la lista, por ende acá estoy. Además, siempre participé activamente en el partido, como militante que soy. De hecho fui presidenta de la Juventud PRO y siempre que puedo ayudo.

-¿Qué valores te acercaron al PRO?

-Cuando empecé a sumarme a la política no me sentí identificada con ninguno de los partidos tradicionales. Y la verdad que la figura de Mauricio y la gente que trabajaba con él en ese momento me integraron súper rápido al partido, pude participar y ver como se empezaron a pensar los planes de gobierno. Eso fue básicamente, entender que tenían ganas de cambiar la Ciudad, de presentar una propuesta distinta y me interesó sumarme. Después, a lo largo de los años, lo fui refrendando desde adentro.

-¿Qué tan importante fue para vos el año 2001? Siempre se destaca que a partir de ahí muchísimos jovenes comenzaron a ver la política con otros ojos. 

-Pasa que el 2001 para muchos fue una bisagra, por lo que implicó para el país, por las situaciones particulares y familiares que atravesamos en esa época tan difícil. Escuchamos a una sociedad que decía que se vayan todos. Inevitablemente, los que teníamos vocación pública y que nos interesaba la política nos llamó la atención toda esa situación. Creo que ese fue el germen que despertó esas ganas de involucrarse de muchos jovenes. En mi caso, fue a través del PRO, en otros casos con el kirchnerismo. Pero creo que si, ese 2001 y 2003 muchos jovenes empezaron a sumarse a partidos políticos para involucrarse. Los que tenemos mi edad consideramos esos años como bisagra.

-En relación a tu trabajo en la Legislatura ¿Cómo se está desarrollando el año?

-Con responsabilidad. Me toca presidir este año y el que viene la Comisión de Planeamiento Urbano, una comisión que siempre ha tenido grandes proyecto que trabajar. Este año nos tocó abordar el Código Urbanístico, el Código de Edificación, que son dos códigos madre, que regulan las construcciones y el crecimiento urbanístico de la Ciudad.

-¿Qué puntos de discordia hay en la Comisión?

-Mirá, el código urbanístico tiene 10 capítulos, es muy difícil abordarlo. Por eso fuimos trabajando capítulo por capítulo, tanto en asesores como en diputados. Sin embargo, una discusión que atravesó todos los capítulos tuvo que ver con esta política que tiene el Gobierno de entender que, primero, estamos debatiendo un código que sienta las bases de hoy y para los próximos veinte, treinta años. Si bien el código tiene modificaciones, como código madre va a ser este el que nos va a regir en los próximos años. Tanto el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez, como el ministro de Desarrolla Urbano, Franco Moccia, han planteado que esta ciudad tiene posibilidades de crecimiento. Una ciudad que no ha crecido en los últimos años pero en la que duermen tres millones de personas y la viven cinco millones, utilizando el transporte, los espacios públicos, los lugares para divertirse. Entonces nuestra política es pensar una ciudad que el día de mañana pueda darle la posibilidad a aquella persona que viaja acá todos los días para trabajar, estudiar, para ir al teatro, pueda vivir si quiere en esta ciudad. Entonces, en función de esto, se debate en términos de infraestructura, en cuanto a servicios, a transporte. Por eso de debatió mucho a lo largo de todas estas reuniones de tratamiento.

-¿Encontrás diferencias entre el norte y el sur?

-Si, hay desigualdades todavía entre el norte y el sur. Sin embargo, tenemos una política muy fuerte para levantar el sur, con un montón de iniciativas como mudar oficinas del Gobierno a la zona, que genera un mayor flujo de gente que va a trabajar y se revitaliza todo, como sucede en Uspallata. Hace poco votamos Barraca Peña, que permite que Acumar instale sus oficinas a la vera del Riachuelo. Eso permitirá que más gente viaje para allá, la urbanización de los barrios de zona sur, las políticas de transporte con el metrobus, la inversión en la línea E, las viviendas de PROCREAR, la villa olímpica, lo que se está haciendo en el autódromo. La zona sur tiene mucho crecimiento por delante.

-¿Rescatan miradas de la oposición?

-La verdad que es un debate largo, que todavía falta porque el código urbanístico es de doble lectura, así que falta la primera sanción, una audiencia pública y una segunda sanción, así que lo que hicimos durante este tiempo es debatir y recoger un montón de propuestas concretas que tenían. Eso es un trabajo que estamos desarrollando. Después nos juntamos con todos los diputados para poder abordar el código de manera más integral. Así que sí, hay propuestas interesantes en cuanto a alturas, temas de patrimonio, que las tenemos que trabajar en este tiempo.

-La crítica que siempre se le realiza al oficialismo, sobre todo en este contexto en el que tiene mayoría, es que lleva adelante un diálogo unidireccional ¿Coincidís?

-No coincido, por varias cosas. Hay un dato fáctico, que es producto de la elección de los vecinos de la ciudad: nosotros tenemos 34 legisladores y nuestro código es de 31 votos. Sin embargo, teniendo en cuenta la responsabilidad que implica pensar un código que va a regular la ciudad en los próximos años, sin duda que es fundamental generar el debate y los espacios para discutir. En estos cuatro meses hemos trabajado cada uno de los capítulos, tanto en asesores como en diputados, en reuniones que duraron cuatro horas, con reuniones incluso participativas, en las que convocamos a los vecinos para que nos traigan sus dudas, quejas, propuestas. Mesas de trabajo con especialistas, con arquitectos, para debatir temas. También participaron instituciones vinculadas a la accesibilidad porque tenían algunas cuestiones con el código de edificación. Estamos dando un gran debate, profundo, con distintas líneas.

-¿Qué preocupaciones llevaron los vecinos?

-Los vecinos lo que plantean muchas veces es el tema de las alturas. El código anterior establecía 27 tipos de altura, nosotros queremos que hayan 6 específicas para toda la ciudad, manteniendo las alturas en los corredores y por sobre todas las cosas las identidades barriales. Se plantean el tema de los pasajes, algo en lo que estamos trabajando.

-Cambiando de tema, tu oficina está integrada por mujeres en su mayoría. ¿Fue adrede?

-No sé si tan adrede, en realidad fueron surgiendo perfiles femeninos y yo me siento muy cómoda hablando con las chicas, la verdad que hemos un gran grupo de trabajo. A mi de manera natural me fueron llamando la atención los perfiles femeninos.

-¿Sentís que la mujer tendría que tener mayor participación dentro de la administración pública?

-Si, creo que si. En los últimos años nos hemos dado de la importancia del rol de la mujer en política. Es una lucha que viene desde hace tiempo pero que en los últimos años ha tenido una importancia en la agenda de los gobiernos que antes no estaba tan claro y tan transversal. Hoy me parece que lo tenemos en claro y está en la agenda de todos los partidos. Como siempre digo, la participación está garantizada el tema es que esa participación se convierta efectivamente en acceso a cargos en donde se maneje poder. Participar, se puede. Pero ¿Las mujeres acceden a los cargos de gobierno? ¿Acceden a los cargos de poder? Bueno, sobre eso tenemos que seguir trabajando.

-¿Te sentís identificada con políticas publicas de la Ciudad sobre temas de género?

-Si, creo que se avanzó mucho. La semana pasada se generó un nuevo Centro Integral de la Mujer en Belgrano, en la comuna 13. Esto de incluir indicadores de género dentro de los índices de la ciudad, también está bueno. El código contravencional incluye temas de género y de hecho el código urbanístico tiene un tema de diversidad, y entender a la diversidad como un valor de la ciudad de Buenos Aires. Dentro del gobierno, hay muchas mujeres tomando decisiones. Así que sí, los gobiernos, tanto el de Mauricio como el de Horacion siempre han sido muy abiertos al rol de la mujer en la toma de decisiones.

-Brindás charlar sobre estos temas ¿No?

-Si, siempre doy charlas, con los miembros de Juventud, sobre temas de la mujer, sobre empoderamiento y de como las mujeres no accedemos a los cargos de poder.

-Te escuché en el recinto cuando te expresaste a favor de la despenalización del aborto ¿Generó algún inconveniente dentro del PRO tener esa mirada en contraposición con otras?

-Por suerte, acá en la Legislatura no pasó porque en principio y desde hace mucho tiempo ya hemos charlado sobre quienes están a favor y en contra de la iniciativa. Siempre fuimos muy respetuosos de las posiciones personales. De hecho cuando se armó la foto frente al Congreso, con los pañuelos celestes y verdes, nosotros acá nos pusimos de acuerdo y nos preservamos como equipo. Para tratar de evitar que algunos vayan a una foto y otros a otra. Nos sacamos una foto todos juntos, cada uno con su pañuelo, porque realmente respetamos las diferencias, es imposible sobre este tema tener una posición unificada. Venimos de espacios distintos y por suerte internamente no existió ningún conflicto, sentamos las pautas de trabajo y código entre nosotros así que por suerte salió todo bien.

-Para la gente que no te conoce y no sabe de tu pensamiento sobre el tema ¿Qué visión tenés sobre el proyecto que despenaliza el aborto?

-Siempre hago esta aclaración, porque me parece importante desde el punto de vista comunicacional. No estoy a favor del aborto como método en si mismo. Lo que sí creo y por eso defendí la ley, y por eso me parece que la ley es necesaria, es que hay que defender a aquella mujer que ante un embarazo involuntario, o un embarazo que no quiere continuar, pueda tener las condiciones dignas de salud para que se pueda practicar un aborto y no muera en el camino. Eso es lo que creo, ciento por ciento. Hoy con ley o sin ley mueren practicándose un aborto. Entonces no soy quien para criticar o ponerle un tinte moral a este tema. Creo que con solo escuchar historias de vida de mujeres que han tenido que abortar en condiciones clandestinas es lo que te da la pauta de que el Estado tiene que estar presente. Si seguimos tapando el problema, el problema va a seguir existiendo. Obviamente que se necesitan campañas de educación sexual pero el hecho de tener una ley, que exista un marco jurídico, hace que el tema se hable, que la mujer pueda ir a un hospital, y tenga las condiciones, repito, dignas de salud y que no muera en el camino por una decisión absolutamente personal.

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