En el Concejo Deliberante de la ciudad de Rosario se declaró, por unanimidad, la emergencia social y alimentaria, iniciativa del Socialismo y el PJ que contó con el respaldo de las organizaciones sociales.
De acuerdo al proyecto, la declaración de emergencia será por dos años y se argumenta en la necesidad de «morigerar el impacto de la situación económica nacional en los sectores sociales más excluidos, y de velar por las necesidades básicas de niños, niñas y adolescentes».
También se plantea gestionar con Nación el refuerzo de partidas alimentarias en comedores y merenderos para atender las demandas de la población local; refuerzo en partidas de leche en centros de salud y pedir a la provincia el aumento al monto asignado para la Tarjeta Unica de Ciudadanía, y su actualización automática.
“El primer objetivo de este proyecto era poner el tema del hambre más urgente en la agenda pública y en la agenda de las instituciones de nuestra ciudad, y lo logramos”, señaló el concejal del PJ Eduardo Toniolli, uno de los propulsores de la declaración.
“La única preocupación del macrismo, explicitada en el debate, fue la preservación de la imagen del presidente de la Nación, lanzando la acusación de que el proyecto tenía como meta exclusiva «limar» a Macri, como si la inflación en el precio de los alimentos y el crecimiento de la pobreza fueran producto de nuestra imaginación”, añadió.
El bloque del PRO intentó que se declare además la emergencia en seguridad pero no tuvo apoyo en el recinto.