El jefe de gabinete y candidato a vicepresidente por Unión por la Patria, Agustín Rossi, planteó que el oficialismo orientará la campaña para ofrecerle a los votantes una propuesta «propositiva» que despierte «expectativas en aquellos ciudadanos» que confiaron en el espacio en 2019.
En una entrevista con Télam contrapuso las ideas del candidato Sergio Massa de un país «inclusivo, industrial, con trabajo y producción» con el de candidatos como Javier Milei y Patricia Bullrich relacionándolos con “saltos devaluatorios enormes». Desde su perspectiva quien unifica a estos dos políticos es Mauricio Macri: «es el vértice entre Milei y Bullrich».
Aseguró que el oficialismo apuntará a obtener el voto de la población que en las elecciones presidenciales de 2019 votó al peronismo y en las últimas PASO no fue a votar o lo hizo en blanco. «En ese no acompañamiento no es que (esos votos) migraron a otra fuerza política, o a otra propuesta política, sino que se abstuvieron o votaron en blanco», analizó.
También reflexionó que «Ni el escepticismo ni el enojo son buenos estados de ánimo para elegir presidente», y agregó «Al presidente hay que elegirlo con el corazón y con la cabeza y esto lo que vamos a tratar de hablar con cada uno de los ciudadanos que no participaron activamente del proceso electoral o lo hicieron desde una posición de no comprometerse».
En relación a la situación de Massa luego de los resultados de las PASO que dejaron a Milei como el candidato más votado, indicó que Unión por la Patria quedó en una posición de “competitividad electoral”. Aclaró que el mayor punto de diferencia con el representante de La Libertad Avanza es el programa económico.
«Nosotros no creemos que haya que ir como plantean ellos, Bullrich o Milei, a devaluaciones abruptas, saltos devaluatorios enormes, uno para ir en busca de la dolarización y el otro para buscar un plan de estabilización pero con una devaluación abrupta», destacó.
En materia económica mencionó que transcurrió un año complejo para la gestión y que para 2024 se espera «una balanza comercial favorable» que implicará una «recomposición de las reservas» del Banco Central de la República Argentina (BCRA). También expresó la urgencia de una mejora en el poder adquisitivo de los ciudadanos argentinos.