Rumores de default: Macri viajará a EEUU para intentar tranquilizar a inversores

El presidente Mauricio Macri viajará a los Estados Unidos para explicar personalmente anter banqueros e inversores que la Argentina no se encuentra en riesgo de default y que cumplirá lo pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El viaje se programará en coincidencia con la Asamblea General de las Naciones Unidas que comienza el próximo 18 de septiembre, aunque originalmente iba a representar al país nuevamente la vicepresidenta Gabriela Michetti.

Pero las novedades negativas enviadas por el vicejefe de Gabinete Mario Quintana, el vicepresidente del Banco Central Gustavo Cañonero y el secretario de Finanzas Santiago Bausili, que en este momento se encuentran en los Estados Unidos, decidieron al presidente a viajar personalmente a la cumbre. Además, según confirma Ámbito Financiero, les pidió a sus funcionarios que organicen una serie de desayunos de trabajo con operadores clave de Wall Street.

El corazón de las finanzas estadounidenses se ha mostrado muy crítico con la Argentina en las últimas semanas. Aunque afirman valorar la decisión de Macri de abrir la economía, la buena relación se ha perdido y los bonos argentinos se desplomaron en Wall Street. El presidente considera “injustas y sobreactuadas” las sanciones financieras que se tradujeron en el abandono de las posiciones locales y en un notorio aumento de las tasas de interés que imposibilitan la obtención de financiamiento externo tanto para el Estado nacional como para los provinciales e incluso las empresas privadas. Los bonos de empresas nacionales en el mercado estadounidense cayeron más de 60% durante el último año. Y el panorama puede empeorar luego del escándalo de los cuadernos del chofer arrepentido Oscar Centeno, previéndose que la SEC aplicará sanciones a numerosas empresas involucradas en el pago de coimas.

En cuanto al financiamiento del Estado nacional, los inversores calculan que las cuentas nacionales quedarían cortas el próximo año en unos 20.000 millones de dólares y se duda de la capacidad del Gobierno para obtenerlos. Por estos insistentes rumores de default fue que el presidente argentino decidió su viaje, para intentar tranquilizar a los inversores, asegurándoles que 2019 será el año de recuperación de la economía y que al final de su gestión los números del país serán mejores que al momento de asumir.

 

 

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