El hombre que puso la pistola Bersa a centímetros de la cabeza de Cristina y su pareja Brenda Uliarte están acusados de “haber intentado dar muerte a Cristina Kirchner” con «planificación y acuerdo previo».
En el intento de asesinato a la vicepresidenta Cristina, de acuerdo a lo avanzado hasta ahora por el Poder Judicial, hubo planificación previa, acuerdo de partes, transporte de arma de fuego sin autorización y acopio de municiones. Estos elementos son algunos de los delitos que se les imputaron a Fernando André Sabag Montiel y a su novia Brenda Uliarte en el marco de las indagatorias en las que el agresor se negó a declarar.
Con todos estos elementos en mano, el juzgado a cargo de María Eugenia Capuchetti brindó detalles respecto a la acusación formal impuesta al autor del hecho y a su novia, la la joven de 23 años, detenida desde el domingo.
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Fuentes judiciales detallaron que a los dos se les imputó, textualmente, “haber intentado dar muerte a Cristina Elisabet Fernández de Kirchner -Vicepresidenta de la nación y Presidente de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación-, contando para ello con la planificación y acuerdo previo entre ambos”.
“Dicha conducta tuvo lugar el 01/09/22 siendo aproximadamente las 21.00 horas en la intersección de las calles Juncal y Uruguay de esta Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más precisamente frente al catastro 1409 de la primera de las arterias mencionadas cuando la Vicepresidenta se encontraba saludando a las personas que estaban en el lugar”, continúa la imputación. La jueza les achacó haber actuado “aprovechando el estado de indefensión” de la expresidenta “generado por la multitud”.
Las imputaciones contra Sabag Montiel y Brenda Uliarte incluyen “planificación previa”
En la acusación se lee con claridad que se acusa a Sabag Montiel de haberle apuntado a Fernández de Kirchner “hacia su rostro con una pistola semiautomática de acción simple, marca Bersa, modelo Lusber 84 con la numeración ´25037´ en el lateral izquierdo del cañón accionando la cola del disparador en al menos una ocasión sin que se produzca el disparo pese a encontrarse la misma cargada con cinco cartuchos de bala del mismo calibre y resultar aptas para sus fines específicos”.
“El referido suceso tuvo planificación y acuerdo previo. Brenda Uliarte estaba presente en las inmediaciones del lugar al cual arribaron conjuntamente, habiéndose determinado que detentaban el arma de fuego secuestrada con sus municiones desde fecha anterior al hecho, cuanto menos desde el 5 de agosto de 2021”, según surge de la acusación que les leyeron a ambos.
Además se les imputó haber llevado consigo y/o tenido el arma de fuego “sin contar con la debida autorización legal, la cual receptaron previamente con la numeración parcialmente suprimida en la base de su empuñadura y a sabiendas de ello”. También se los acusó por haber acopiado dos cajas de municiones, con denominación MAGTECH conteniendo, que fueron secuestradas el 2 de septiembre, en uno de los allanamientos realizados.
Específicamente, en la acusación se señala que el ataque se cometió cuando “la Vicepresidenta se encontraba saludando a las personas que estaban en el lugar, ocasión en la que el imputado (Sabag Montiel), aprovechando el estado de indefensión generado por la multitud, apuntó hacia su rostro con una pistola semiautomática de acción simple, calibre 32 auto, marca Bersa, modelo Lusber 84 con la numeración ‘25037′ en el lateral izquierdo del cañón accionando la cola del disparador en al menos una ocasión sin que se produzca el disparo pese a encontrarse la misma cargada con cinco cartuchos de bala del mismo calibre y resultar aptas para sus fines específicos”.
El texto de Capuchetti confirma lo que, junto al fiscal del caso, Carlos Rívolo, dejaron trascender sobre la planificación previa del atentado. “El referido suceso tuvo planificación y acuerdo previo. Brenda Uliarte estaba presente en las inmediaciones del lugar, al cual arribaron conjuntamente, habiéndose determinado que detentaban el arma de fuego secuestrada con sus municiones desde fecha anterior al hecho, cuanto menos desde el 5 de agosto de 2021″, dice el escrito.
«Brenda no tuvo nada que ver y yo tampoco», fue lo único que dijo ayer Sabag Montiel cuando, trasladado a Comodoro Py, la magistrada volvió a darle la oportunidad de declarar por el intento de asesinato de Cristina. Sabag Montiel se negó y sólo pronunció esas palabras antes de dejar el despacho y regresar a su lugar de detención.
Cuando se la citó a declaración indagatoria, a Brenda Uliarte se le leyó la imputación que sostiene que se encontraba «presente en las inmediaciones del lugar al cual arribaron conjuntamente» con Sabag Montiel «habiéndose determinado que detentaban el arma de fuego secuestrada con sus municiones desde fecha anterior al hecho, cuanto menos desde el 5 de agosto de 2021». Ella negó cualquier participación en todo el proceso delictivo.
También se los acusó formalmente de haber acopiado dos cajas de municiones con la denominación MAGTECH y además se les atribuyó entre los delitos ya mencionados, de «haber falsificado y/o haber participado en la falsificación de los certificados de discapacidad emitidos a su nombre por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, mediante el aporte de sus datos filiatorios».
Esos documentos y los proyectiles fueron secuestrados durante los allanamientos de la semana pasada, entre otros objetos personales que se encuentran bajo custodia judicial.
Bajo la convicción de que el ataque a Cristina Kirchner fue planificado, la justicia avanza -con la ayuda de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA)- en la reconstrucción de las acciones de los dos imputados los días previos al jueves 1 de septiembre y el recorrido de ambos el mismo día que derivó en el atentado cerca de las 21.